ANALISIS DAFO DEFINITIVO – FUNDACIÓN PIONEROS
ANALISIS DAFO DEFINITIVO – FUNDACIÓN PIONEROS
A continuación, vamos a realizar el análisis DAFO definitivo sobre la influencia que podría ejercer el impulso de una nueva moneda social local o un banco de tiempo en la Fundación Pioneros. Antes de adentrarnos en el DAFO, vamos a analizar las necesidades que podrían reforzarse con una herramienta de este tipo.
En primer lugar, se podría reconocer el trabajo no remunerado. Muchas personas hacen cosas importantes que no se pagan con dinero: cuidar a hermanos pequeños, ayudar en tareas escolares, en tareas domésticas. Esta herramienta permitiría dar valor a ese “trabajo invisible” (algo que plantea Cahn en su libro “Dinero que no tiene precio” cuando habla del “núcleo invisible de la economía”). Puede motivar a los jóvenes a implicarse más con la fundación, por ejemplo, ganando unidades de monedas u horas por apoyar talleres o acompañar a otros jóvenes. Además, podría reducir la exclusión financiera, ya que, muchas personas con las que trabaja la fundación están fuera del sistema bancario tradicional. Por otra parte, la utilización de una moneda social local podría conectar mejor la entidad con el territorio, vinculando los esfuerzos educativos de la fundación, con comercios de barrio y asociaciones de Logroño.
A partir del feedback recibido de Guillermo, me ayudo a destacar tres ideas para elaborar la versión final: la importancia del reconocimiento del “núcleo invisible” y la autoestima de los jóvenes de Pioneros, el efecto multiplicador local de conectar con comercios de Logroño y la resiliencia frente a las crisis económicas.
Fortalezas internas
- Importante trayectoria y gran confianza en La Rioja. Pioneros lleva más de 50 años trabajando en la La Rioja, con una red de centros educativos, servicios sociales y empresas. Esa confianza generada por su trabajo a lo largo de los años es fundamental para que la gente acepte una moneda social o se apunte a un banco de tiempo.
- Gran experiencia en trabajo comunitario y educativo. Su manera de trabajar va más allá de prestar un servicio, ya que, acompaña procesos personales y familiares y esto encaja con los principios de los bancos de tiempo (comunidad, respeto, etc.) y con la idea de reconocer el “núcleo invisible” tan necesario para el funcionamiento de nuestra sociedad.
- Programas de formación y empleo. Su programa de Formación y Empleo para Jóvenes ha ayudado a jóvenes, con resultados positivos en inserción laboral y con la colaboración de ciertas empresas. Esto podría ayudar a que algunas empresas aceptaran una parte de la moneda social como reconocimiento de prácticas o pequeños servicios.
- Valores alineados con la ESS. La Fundación defiende la solidaridad, justicia social, igualdad de oportunidades. Esto facilita la utilización de herramientas de finanzas éticas de forma coherente. Además, facilita que la utilización de una moneda social no sea vista como algo externo sino como una pieza más dentro de su modelo de funcionamiento.
Debilidades o limitaciones
- Falta de experiencia técnica en la implementación de monedas complementarias. Para diseñar de una moneda social o un banco de tiempo son necesarios conocimientos específicos que probablemente la fundación no tiene.
- Sobrecarga de trabajo para el equipo. Si no se consigue financiación o la colaboración con una entidad especializada, el proyecto de la moneda social podría suponer una carga más de trabajo para un equipo que ya gestiona muchos programas (educativos, de empleo, justicia juvenil). Podrían verse desbordados de trabajo.
- Dependencia de subvenciones. La economía actual de la fundación se sostiene gracias a la financiación pública y privada convencional. Al integrar una herramienta de finanzas alternativas puede llegar a no convencer a las personas que aprueban estas financiaciones por el desconocimiento sobre estas herramientas.
Oportunidades
- Reconocimiento del trabajo no remunerado y mejora de la autoestima juvenil. Algo que mi compañero Guillermo ha hecho referencia, como aspecto clave para motivar y aumentar la confianza en los jóvenes.
- Tomar como referencia la moneda social “La Turuta”. Esta moneda se utiliza en Vilanova i la Geltrú y el ayuntamiento la acepta para pagar una parte de algunos servicios municipales, sobre todo los relacionados con el medio ambiente. Este proyecto sirve de marco de referencia para demostrar que una administración local se puede implicar con una moneda social y darle reconocimiento oficial.
- Reforzar la economía local. Cuando el dinero se mueve dentro del territorio, se apoya a los comercios de barrio y a proyectos de economía solidaria. En el caso de Pioneros, se podría favorecer a negocios que den oportunidades laborales a los jóvenes vulnerables.
- Conectar diferentes generaciones y colectivos. Un banco de tiempo facilitaría la conexión entre jóvenes, familias, personas mayores a través del intercambio de horas y habilidades.
- Innovación social. Teniendo en cuenta el enfoque de Corrons, las monedas complementarias pueden aumentar la capacidad de adaptación de la zona ante crisis económicas, ya que, no dependerían únicamente del euro y ni del banco tradicional.
Amenazas
- Posible falta de uso del proyecto. Si la moneda social o el banco de tiempo no se integran en el día a día de la fundación y del barrio, podría abandonarse el proyecto. Para ello, es fundamental contar con la participación de jóvenes, familias, comercios y comunidad.
- Cuestiones legales y fiscales. La relación entre las monedas complementarias y la legalidad del Estado no está del todo clara, puede haber dudas con respecto a cuestiones impositivas o ayudas sociales.
- Desigualdades de género. Si no se diseña con la perspectiva de género, podría ocurrir que las mujeres aporten más horas de cuidados al banco de tiempo, sin que esto se vea reflejado en mayor poder de decisión o independencia económica.
- Falta de apoyo político. Si no se cuenta con el apoyo del ayuntamiento o de la comunidad autónoma, será difícil escalar el proyecto y que sea prospero a largo plazo.
En mi opinión, como recomendación final, creo que lo más conveniente sería empezar por un banco de tiempo con baja complejidad de implementación, centrado en jóvenes y familias de la fundación Pioneros. Posteriormente, diseñar pruebas piloto de moneda social con objetivos muy concretos, por ejemplo, obtener ganancias en moneda social por participar en proyectos comunitarios y que luego se puedan gastar en comercios aliados.
Bibliografía:
- Cahn, E. S. (2012). El dinero que no tiene precio: Los Bancos del Tiempo en épocas de cambio (E. Méndez, Trad.). Asociación Salud y Familia.
- Cortés García, F. (Ed.). (s. f.). Las microfinanzas: Caracterización e instrumentos (Colección Finanzas Éticas, 1). Fundación Cajamar.
- Fundación Cajamar. (2010). Finanzas y medio ambiente (D. Uclés Aguilera, Autor; Colección Finanzas Éticas, 9). Fundación Cajamar.
- Corrons Giménez, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico [Trabajo de investigación de máster]. Universitat Jaume I.
- Fundación Pioneros. (s. f.). Fundación Pioneros: Desde 1968 ofreciendo oportunidades a la juventud [Sitio web]. https://fundacionpioneros.org
- Universitat Oberta de Catalunya. (2024, 7 de mayo). Monedas complementarias: el motor oculto del desarrollo local en España e Iberoamérica. https://www.uoc.edu/es/news/2024/monedas-complementarias-motor-oculto-del-desarrollo-local-en-espana-iberoamerica
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Buenos días Francisco José,
Creo que has realizado un buen análisis sobre la implementación de la moneda social en Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha, sobretodo teniendo en cuenta la escala y la complejidad de esta para poder retener el valor en la comunidad y evitar fugas de capital.
Creo que se puede reforzar el aspecto práctico concretando cómo funcionaría el modelo híbrido en el día a día, analizando qué transacciones serían viables en el momento de la introducción y cuáles serían los primeros actores en adoptar estas.
En cuanto a la masa crítica a nivel de fortaleza, es importante tanto el número de socios como la implicación de estos, ya que activar la base social en estos casos es uno de los mayores retos. Un punto muy acertado de tu exposición en cuanto a la s debilidades y amenazas es el riesgo de que la moneda social no sobreviva, ya que es una visión realista y no he visto en muchas aportaciones de otros compañeros que se haga mención a esto. En este aspecto, creo que podrías haber indicado mecanismos para evitar el desgaste del proyecto mediante pruebas piloto o limitando el alcance inicial de la moneda social.
En general muy buen análisis sobretodo en este caso que es bastante complejo en mi opinión, por lo que concretando la implementación y ejemplos prácticos de su aplicación sería mucho más completo.
Un saludo.
Hola Francisco José,
Tu análisis sobre la posible implantación de una moneda social en Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha me parece muy completo y bien enfocado. Creo que uno de sus puntos más fuertes es que sitúas la moneda social dentro de una red cooperativa ya existente, con una base territorial amplia, relaciones de confianza previas y una estructura consolidada. Esto es importante porque, como señalas, una moneda social tiene muchas más posibilidades de funcionar cuando no parte de cero, sino de una comunidad que ya comparte vínculos, valores e intereses.
Me parece especialmente acertado que destaques la masa crítica como una fortaleza. El hecho de que la entidad agrupe a numerosas cooperativas y personas socias permite imaginar una red real de circulación de la moneda, algo que en muchas experiencias de monedas complementarias suele ser una de las principales dificultades. Además, la existencia de tiendas, gasolineras y servicios cooperativos ofrece espacios concretos donde la moneda podría utilizarse, lo que refuerza su utilidad práctica.
También considero muy interesante tu propuesta de un modelo híbrido. La combinación entre crédito mutuo entre cooperativas e incentivos al consumo de las personas socias me parece una vía muy realista. Por un lado, permitiría facilitar intercambios entre cooperativas sin depender siempre del euro; por otro, podría fomentar que las personas socias consumieran dentro de la propia red cooperativa. Esta doble dimensión económica y comunitaria encaja muy bien con los principios de la Economía Social y Solidaria.
En el apartado de debilidades, me parece muy pertinente que menciones la brecha digital en entornos rurales. Una moneda social digital puede ser eficiente, pero si no se acompaña de formación, asistencia y alternativas sencillas de uso, puede dejar fuera a parte de la población. Quizá podrías ampliar esta idea planteando la necesidad de un sistema mixto o muy intuitivo, especialmente para personas mayores o con menos competencias digitales.
También me parece muy valioso que introduzcas el dato sobre las monedas complementarias que han dejado de estar activas. Esto aporta realismo al análisis y evita una visión demasiado optimista. Como bien señalas, muchas iniciativas nacen con entusiasmo, pero no siempre logran mantenerse en el tiempo. Por eso, coincido contigo en que la gobernanza, la continuidad y la utilidad práctica son elementos esenciales.
En cuanto a las amenazas, me parece especialmente importante el riesgo de desequilibrios entre oferta y demanda. Si muchas personas acumulan moneda pero no encuentran suficientes opciones para gastarla, el sistema perdería atractivo rápidamente. En una red cooperativa tan amplia, sería fundamental diseñar desde el inicio un circuito equilibrado, con suficientes bienes y servicios disponibles para que la moneda tenga valor real.
Como posible mejora, quizá podrías profundizar un poco más en la dimensión social de la propuesta. El análisis económico y territorial está muy bien desarrollado, pero sería interesante concretar cómo esta moneda podría beneficiar a colectivos con menos recursos, pequeños productores con menor capacidad de negociación o zonas rurales más despobladas. Esto reforzaría todavía más la conexión con la ESS y con la idea de justicia territorial.
En conjunto, considero que tu análisis es muy sólido porque identifica claramente tanto el potencial como los riesgos de la propuesta. La moneda social podría ser una herramienta útil para fortalecer la intercooperación, retener valor en el territorio y fomentar el consumo de proximidad, pero solo si se diseña con una gobernanza democrática, una infraestructura accesible y usos reales para las cooperativas y las personas socias.
Un saludo y buen semestre,
Ruben C.