Cuando pensamos en una moneda social local, lo más habitual es asociarla a comercios de barrio, mercados de proximidad o redes de intercambio. Por eso, en un primer momento puede parecer raro relacionarla con una entidad como Ecooo, que trabaja en el ámbito de la energía. Aun así, creo que tiene sentido plantearlo, porque Ecooo no funciona como una empresa convencional, sino como una cooperativa sin ánimo de lucro que impulsa comunidades energéticas, autoconsumo e inversión en renovables desde una lógica muy conectada con el territorio y con la participación ciudadana (Ecooo Energía Ciudadana, s.f.).

Si hago un análisis DAFO, una de las primeras fortalezas que identifico es que Ecooo ya trabaja desde la comunidad, la cooperación y los proyectos colectivos. Además, participa en iniciativas compartidas como Som Comunitats, lo que demuestra que ya tiene cierta experiencia en el trabajo en red y en la colaboración con otras entidades (Ecooo Energía Ciudadana, 2025). Eso me parece importante porque una moneda social local solo puede funcionar si existe una base previa de confianza y de implicación comunitaria.
En cuanto a las debilidades, la principal es bastante clara, la energía no se intercambia de forma cotidiana como ocurre con otros bienes o servicios más cercanos al consumo diario. Eso hace que una moneda social tenga más difícil encontrar un uso frecuente y real dentro de la actividad principal de Ecooo. Además, una herramienta así necesita tiempo, coordinación y una comunidad suficientemente implicada. Si no existe esa base, puede quedarse en algo simbólico y no llegar a funcionar de verdad. Como señaló Martí en el debate, una de las claves está precisamente en que la comunidad perciba una utilidad real en el día a día.
Por otro lado, sí veo oportunidades interesantes. El webinar de August Corrons explica que las monedas complementarias pueden servir para reforzar la economía local, la cohesión social y la sostenibilidad del territorio (Corrons, 2026). En el caso de Ecooo, creo que una moneda social podría tener sentido si ayudara a conectar mejor las comunidades energéticas con comercios, asociaciones o redes vecinales del entorno. También recojo aquí una idea que surgió en el debate con Martí y que me parece útil, y es entender la moneda social como una especie de “desatascador”, es decir, como una herramienta que ayude a que el valor circule dentro del territorio y no se pierda.
Además, a partir de la aportación de Mónica, me parece interesante pensar que en Ecooo la moneda social quizá no tendría tanto sentido como medio de pago de la energía, sino más bien como forma de reconocer aportaciones no monetarias. Por ejemplo, podría servir para valorar el tiempo dedicado a la gestión de la comunidad, la participación en tareas compartidas o el apoyo mutuo entre personas socias. Ahí es donde veo un vínculo claro con los bancos de tiempo, porque permitiría dar valor a trabajos que sostienen la comunidad pero que muchas veces pasan desapercibidos.
Respecto a las amenazas, creo que la principal es que una iniciativa así se perciba como poco práctica o demasiado compleja. Si la comunidad no le ve una utilidad clara, puede terminar generando rechazo o desinterés. Además, también habría que cuidar mucho la gobernanza. No todas las personas tienen el mismo tiempo ni la misma capacidad para participar en tareas comunitarias, así que un mal diseño podría generar desigualdades internas en lugar de reforzar la cooperación. En ese punto, la reflexión compartida con Mónica también resulta útil, porque pone el foco en la necesidad de diseñar el sistema de forma clara y consensuada para evitar tensiones dentro de la comunidad.
Por todo ello, mi impresión final es que una moneda social local podría aportar valor a Ecooo, pero solo si se plantea como una herramienta complementaria y vinculada a necesidades reales del territorio. No la veo como sustituta del euro ni como respuesta a la parte más estructural del proyecto energético. Para eso, las finanzas éticas siguen teniendo mucho más sentido. En cambio, sí creo que la moneda social o incluso fórmulas próximas a los bancos de tiempo podrían ser útiles para reforzar la dimensión comunitaria, reconocer aportaciones invisibles y fortalecer el vínculo de Ecooo con su entorno.
En el caso de Ecooo la clave no estaría en usar una moneda social para pagar la energía, sino en utilizarla, si llega a tener sentido, como una herramienta para generar más comunidad, más arraigo local y más participación.
Bibliografía:
Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.
Ecooo Energía Ciudadana. (2025, 3 de abril). Nace una alianza cooperativa para impulsar comunidades energéticas a nivel estatal. Ecooo. https://ecooo.es/blog/alianza-cooperativa-comunidades-energeticas/
Ecooo Energía Ciudadana. (s. f.). Conoce Ecooo a fondo: el equipo y la organización. Ecooo. https://ecooo.es/quienes-somos/
UOC. (s. f.). Entrevista a la Asociación ECOL3VNG (La Turuta). Universitat Oberta de Catalunya.
Utilización de IA:
Para la elaboración de esta actividad he utilizado ChatGPT como herramienta de apoyo. Su uso se ha centrado principalmente en la organización de ideas y en la mejora de la redacción.
Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.
Debatecontribution 0en Ecooo y una posible moneda social local
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