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Fundación Valentia y la influencia de una moneda social local: análisis final

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Fundación Valentia y la influencia de una moneda social local: análisis final

La Fundación Valentia es una entidad de Economía Social y Solidaria ubicada en Huesca, centrada en la inclusión social y laboral de…
La Fundación Valentia es una entidad de Economía Social y Solidaria ubicada en Huesca, centrada en la inclusión social…

La Fundación Valentia es una entidad de Economía Social y Solidaria ubicada en Huesca, centrada en la inclusión social y laboral de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Su fuerte vinculación con el territorio, su actividad comunitaria y su experiencia en proyectos de empleo inclusivo permiten reflexionar sobre cómo podrían influir en la organización herramientas como las monedas sociales, los bancos de tiempo o las finanzas éticas.                                                Las monedas complementarias, tal como explica Corrons (2026), no pretenden sustituir al dinero convencional, sino reforzar la economía local, favorecer el intercambio dentro de una comunidad y generar mayor resiliencia territorial. Por ello, su valor no debe medirse solo en términos financieros, sino también sociales y comunitarios.                                                                                En el caso de Valentia, una de las principales fortalezas para participar en una iniciativa de este tipo es su arraigo en Huesca y la confianza que genera en la comunidad. La entidad cuenta con una red consolidada de usuarios, familias, profesionales, voluntarios y colaboradores, lo que podría facilitar la aceptación inicial de una moneda social. Además, su misión social y sus valores solidarios encajan con los principios de cooperación y apoyo mutuo que inspiran estas iniciativas (REAS Red de Redes, s. f.).                                                                                                                                                                                                                              Otra fortaleza importante es la existencia de proyectos con actividad económica real, como Brotalia, el garden y tienda vinculado a Valentia, orientado al empleo inclusivo (Fundación Valentia, s. f.). Este espacio combina actividad comercial, impacto social y relación directa con la comunidad local, por lo que podría ser uno de los lugares más adecuados para iniciar una prueba piloto.

A partir del feedback recibido por una compañera en el debate, surgió una idea especialmente valiosa: más importante que implantar una moneda social es asegurarse de que no genere nuevas desigualdades. Esta reflexión resulta muy pertinente en una entidad como Valentia, donde la accesibilidad debe situarse siempre en el centro. Por ello, cualquier iniciativa debería diseñarse con un funcionamiento sencillo, comprensible y con alternativas no digitales, evitando barreras para usuarios o familias con menores competencias tecnológicas.                                                                                                                                          Siguiendo esa línea, una opción realista no sería implantar directamente una moneda social compleja, sino comenzar con un sistema sencillo de saldo comunitario. Por ejemplo, por cada compra en Brotalia, las personas podrían recibir pequeñas unidades simbólicas tipo “Brotas” o “Semillas”, utilizables posteriormente en plantas, talleres, actividades o productos elaborados por usuarios. Este modelo permitiría testar la participación y la circulación sin asumir grandes riesgos iniciales.

En cuanto a las debilidades, la implantación de una moneda social exigiría tiempo, coordinación y recursos de gestión. También sería necesario explicar bien el funcionamiento del sistema a usuarios, familias y clientes para evitar confusiones. Además, parte de las personas vinculadas a la entidad podrían encontrar dificultades si el sistema dependiera exclusivamente de aplicaciones digitales, algo relevante teniendo en cuenta la diversidad de perfiles y necesidades.

Respecto a las oportunidades, una moneda social local podría reforzar el consumo responsable y favorecer que parte del valor económico generado permaneciera en Huesca. También podría abrir nuevas alianzas con comercios, cooperativas y otras entidades de la Economía Social y Solidaria. Según Corrons (2026), estas monedas pueden actuar como herramientas de dinamización económica local y fortalecimiento comunitario.                                                                                                          Además, en el caso de Valentia, también podrían tener un componente pedagógico y de participación. Las personas usuarias podrían sentirse más implicadas en actividades productivas o comunitarias al visualizar de forma tangible el valor de sus aportaciones.

Sin embargo, también existen amenazas claras. La principal sería la falta de masa crítica: si participan pocas personas o pocos comercios, la moneda perdería utilidad y quedaría como una acción simbólica. También podría surgir desconfianza inicial o escaso uso frente a medios de pago ya consolidados y más cómodos. Por último, si el proyecto no estuviera bien diseñado, podría convertirse en una carga organizativa innecesaria.

En relación con otras herramientas de la ESS, los bancos de tiempo podrían ser incluso una opción más sencilla para Valentia en determinados ámbitos. Por ejemplo, intercambiar horas de apoyo, acompañamiento o colaboración en actividades comunitarias, reconociendo el valor del tiempo y fortaleciendo redes de ayuda mutua. Del mismo modo, las finanzas éticas podrían resultar útiles para futuras inversiones o proyectos de expansión, al alinear financiación y valores sociales.

En conclusión, el mayor potencial para Valentia no parece estar en implantar de forma inmediata una moneda social compleja, sino en avanzar progresivamente mediante experiencias pequeñas, comprensibles y adaptadas a su realidad. Iniciar una prueba piloto en Brotalia o explorar fórmulas de banco de tiempo podría aportar valor real sin poner en riesgo el funcionamiento actual. Este análisis muestra que las herramientas de la Economía Social y Solidaria no son soluciones universales: su éxito depende de cómo se adaptan a las necesidades concretas de cada organización.

Fuentes:

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.
Economía Solidaria. (s. f.). Explicación práctica sobre moneda social. Recuperado el 25 de abril de 2026, de https://www.economiasolidaria.org/recursos/biblioteca-explicacion-practica-sobre-moneda-social/ Fundación Valentia. (s. f.). Brotalia. https://valentiahuesca.org/brotalia/ REAS Red de Redes. (s. f.). Carta de principios de la economía solidaria. https://www.economiasolidaria
OpenAI. (2026). ChatGPT. Consultas puntuales que no se han integrado directamente en el texto final, pero que me han ayudado a comprender mejor algunos conceptos y a orientar el análisis. https://chat.openai.com/ .

Respuestas al análisis inicial

Eider Elorza Garciasays:

Hola Marilene,

Me ha gustado cómo planteas el DAFO, porque mantienes un buen equilibrio. Destacas el arraigo territorial y la confianza que genera Valentia, pero también señalas límites importantes, como el esfuerzo de gestión, las barreras digitales y la necesidad de participación comunitaria. Veo acertado el enfocarlo como una herramienta con objetivo comunitario en vez de como moneda por moda.

Como sugerencia, te propongo incluir la idea de ir más allá de si la moneda funciona, lo importante es que no genere nuevas desigualdades. Si el sistema depende sobre todo de app o de uso digital, puede dejar fuera a parte de usuarios y familias. Por eso, yo lo diseñaría desde el inicio con un uso muy fácil y con apoyos como puntos físicos, acompañamiento o una alternativa no digital.

Si Valentia quisiese probarlo, empezaría con un circuito pequeño y comprensible. Por ejemplo, algunos servicios, tiendas o talleres vinculados a la propia fundación o en 2–3 comercios aliados, con un límite de uso para cuidar la tesorería y garantizando que haya salidas donde gastar esa moneda para que no se quede bloqueada. Así se aprende sin complicar la organización ni convertirlo en una carga.

Para medir si va bien, miraría, cuánta gente lo usa de verdad, si la moneda circula y si la experiencia es inclusiva.

¿Dónde crees que tendría más sentido empezar en Valentia, dentro de su propia red para probarlo con seguridad, o desde el inicio con comercios del entorno para generar más circulación local?

Un saludo,

Eider

  1. Marilene Cojocarisays:

    Hola Eider,
    Muchas gracias por tu comentario y por las ideas que aportas. Me ha parecido especialmente interesante la reflexión que haces sobre que lo importante no es solo que una moneda social funcione, sino que no genere nuevas desigualdades. Coincido plenamente en que, en una entidad como Valentia, cualquier iniciativa de este tipo debería diseñarse desde la accesibilidad, la sencillez y el acompañamiento a las personas usuarias y sus familias, ya que la inclusión debe situarse en el centro de cualquier proceso de innovación social (Corrons, 2026).
    También me parece muy acertada la propuesta de empezar con un circuito pequeño y comprensible. Después de seguir investigando la entidad, creo que uno de los espacios donde tendría más sentido probarlo sería Brotalia, el garden y tienda vinculados a Valentia, orientado tanto a la actividad económica como a la integración laboral (Fundación Valentia, s. f.). Al tratarse de un punto de venta abierto al público y conectado con la comunidad local, podría ser un entorno adecuado para testar una moneda social de forma progresiva.
    Por ejemplo, se podría implantar un sistema sencillo tipo “Brotas” o “Semillas”, donde por cada compra las personas recibieran un pequeño saldo social para utilizar posteriormente en plantas, talleres, actividades o productos elaborados por las propias personas usuarias. Este tipo de incentivos locales pueden favorecer la circulación económica dentro del territorio y fortalecer redes comunitarias (Economía Solidaria, s. f.).
    Eso sí, como bien señalas, sería importante que el sistema no complique en exceso la organización ni se convierta en una carga de gestión. También habría que evitar que fuese demasiado digital y excluyera a algunas personas, o que tuviera poca participación y perdiera utilidad. Por ello, considero clave que cualquier iniciativa sea sencilla, visible y bien acompañada desde el inicio.
    En este sentido, creo que Brotalia sería uno de los espacios más adecuados dentro de Valentia para iniciar una prueba piloto, ya que combina impacto social, actividad económica y conexión con la comunidad oscense. Una vez validado, sí sería interesante extenderlo progresivamente, ya que uno de los principales objetivos de las monedas sociales es reforzar la economía local y los vínculos comunitarios (Corrons, 2026).
    Gracias de nuevo por tu aportación, porque me ha ayudado a aterrizar mejor cómo podría aplicarse esta idea dentro de Valentia y a identificar espacios concretos donde tendría más sentido comenzar.

    Fuentes:
    Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.
    Economía Solidaria. (s. f.). Explicación práctica sobre moneda socialhttps://www.economiasolidaria.org/recursos/biblioteca-explicacion-practica-sobre-moneda-social/
    Fundación Valentia. (s. f.). Brotaliahttps://valentiahuesca.org/brotalia/

Debate0en Fundación Valentia y la influencia de una moneda social local: análisis final

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Análisis DAFO definitivo sobre la posible implantación de una moneda social local en Emaús Fundación Social

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Análisis DAFO definitivo sobre la posible implantación de una moneda social local en Emaús Fundación Social

1. Presentación del caso analizado Para esta actividad he seleccionado la entidad Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra. Se trata de una organización sin ánimo de lucro con una fuerte implantación territorial, dedicada a la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad, así como a la recogida, preparación para la reutilización, reciclaje y venta de objetos de segunda mano. La entidad se sitúa dentro del marco de la Economía Social y Solidaria, ya que…
1. Presentación del caso analizado Para esta actividad he seleccionado la entidad Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como…

1. Presentación del caso analizado

Para esta actividad he seleccionado la entidad Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra. Se trata de una organización sin ánimo de lucro con una fuerte implantación territorial, dedicada a la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad, así como a la recogida, preparación para la reutilización, reciclaje y venta de objetos de segunda mano.

La entidad se sitúa dentro del marco de la Economía Social y Solidaria, ya que combina una finalidad social, ambiental y económica. Su actividad no se limita a la gestión de residuos, sino que busca generar empleo inclusivo, promover la reutilización, reducir el impacto ambiental y fortalecer formas de consumo más responsables. Por ello, Emaús constituye un caso especialmente interesante para analizar la posible influencia de una moneda social local, un banco de tiempo o fórmulas de intercambio no monetario.

Parto de la idea de que una moneda social no debe entenderse como un sustituto del euro ni como una solución automática a los problemas económicos de la entidad. Más bien, debería plantearse como una herramienta complementaria, orientada a reforzar circuitos económicos de proximidad, reconocer aportaciones comunitarias, fomentar la cooperación y dar más visibilidad al valor social y ambiental de la reutilización.

Esta idea fue destacada también en el comentario recibido por Karen Peña, quien señaló que uno de los puntos fuertes del análisis era precisamente no idealizar la moneda social, sino situarla como un instrumento paralelo al sistema monetario convencional. Además, su aportación me ha ayudado a concretar más cómo podría aplicarse esta herramienta en el día a día de Emaús y a ampliar la mirada hacia el ecosistema local.

2. Ideas principales surgidas en el debate

A partir del debate con compañeros/as, considero que hay tres ideas que deben incorporarse al análisis definitivo.

En primer lugar, la moneda social debe entenderse como una herramienta complementaria y no sustitutiva. En el caso de Emaús, no tendría sentido plantearla como una alternativa para pagar salarios, cubrir obligaciones fiscales o sustituir relaciones económicas formales. Su valor estaría en reforzar dimensiones comunitarias, participativas y de proximidad.

En segundo lugar, Karen señaló que sería importante concretar mejor cómo funcionaría la moneda social en la práctica. Esta aportación me parece muy relevante, porque un análisis DAFO no debe quedarse solo en la teoría. En el caso de Emaús, la moneda podría utilizarse en actividades concretas como talleres de reparación, campañas de reutilización, mercadillos sociales, participación comunitaria, voluntariado, educación ambiental o colaboración vecinal.

Por ejemplo, una persona podría recibir una pequeña cantidad de moneda social por participar en un taller comunitario de reparación de muebles o bicicletas, colaborar en una campaña de sensibilización ambiental o apoyar en un mercadillo solidario. Posteriormente, podría utilizar esa moneda para obtener descuentos en productos de segunda mano, participar en actividades formativas, acceder a talleres o intercambiar servicios dentro de una red local de entidades colaboradoras.

En tercer lugar, el debate ha reforzado la importancia del ecosistema local. Una moneda social no puede depender únicamente de Emaús. Para que tenga utilidad real, necesitaría la implicación de otros actores: pequeños comercios, asociaciones vecinales, cooperativas, entidades de ESS, administraciones públicas y ciudadanía. Sin esa red, la moneda correría el riesgo de quedarse en una iniciativa simbólica con poca capacidad transformadora.

3. Análisis DAFO definitivo

Fortalezas

La principal fortaleza de Emaús es su propia identidad como entidad de Economía Social y Solidaria. La organización ya trabaja desde valores como la solidaridad, la justicia social, la cooperación, el trabajo digno, la sostenibilidad y el arraigo territorial. Por ello, una moneda social local no supondría introducir una lógica completamente nueva, sino formalizar parcialmente prácticas que ya están presentes en su modelo.

Como señaló Karen en su comentario, Emaús ya funciona en parte bajo lógicas similares a las de una moneda social, aunque no estén formalizadas. La entidad recoge objetos que han perdido valor en el mercado convencional, los recupera mediante trabajo humano y los devuelve a la comunidad a través de tiendas de segunda mano. De esta forma, ya genera una circulación alternativa de valor basada en la reutilización, la proximidad y la utilidad social.

Otra fortaleza es su fuerte implantación territorial. Emaús tiene relación con personas usuarias, trabajadoras, voluntarias, consumidoras, administraciones públicas y ciudadanía. Esta red previa de confianza podría facilitar la puesta en marcha de un sistema complementario de intercambio.

También destaca su conexión directa con la economía circular. La actividad de Emaús permite reducir residuos, alargar la vida útil de los objetos y promover un consumo más responsable. Una moneda social podría reforzar esta dimensión, incentivando comportamientos vinculados a la reparación, la reutilización y la participación comunitaria.

Finalmente, la entidad cuenta con legitimidad social. Al tratarse de una organización reconocida y consolidada, tendría mayor capacidad para generar confianza en una iniciativa de este tipo que un proyecto creado desde cero.

Debilidades

La primera debilidad es la complejidad organizativa de Emaús. La entidad no solo realiza actividades comunitarias, sino que también gestiona inserción sociolaboral, logística, residuos, tiendas, acompañamiento social, relaciones institucionales y obligaciones legales. Implantar una moneda social exigiría tiempo, coordinación, formación, seguimiento y recursos técnicos.

Otra debilidad es que parte de las personas vinculadas a la entidad pueden encontrarse en situaciones de vulnerabilidad económica, social, administrativa o digital. Esto obliga a diseñar cualquier sistema de moneda social con mucha accesibilidad. Si el sistema fuera demasiado técnico, digital o difícil de entender, podría excluir precisamente a quienes se pretende beneficiar.

Además, no toda la actividad de Emaús puede integrarse en una moneda social. Los salarios, los contratos, las obligaciones fiscales, los costes de transporte, las inversiones técnicas o las relaciones con administraciones públicas seguirían dependiendo del euro. Por tanto, la moneda social solo podría tener un papel complementario y limitado.

También puede existir el riesgo de sobrecargar a la entidad. Si la moneda exige demasiada gestión administrativa, control de saldos, resolución de conflictos o búsqueda constante de comercios colaboradores, podría convertirse en una carga más que en una herramienta útil.

Oportunidades

Las oportunidades son especialmente relevantes si la moneda social se diseña de forma gradual y vinculada a usos concretos. En primer lugar, podría reforzar actividades ya presentes en Emaús, como la reparación, la reutilización, la educación ambiental, los mercadillos sociales y el consumo responsable.

Por ejemplo, la moneda podría utilizarse para reconocer la participación en talleres comunitarios, campañas de recogida, actividades de sensibilización o proyectos de apoyo mutuo. A cambio, las personas participantes podrían usarla en determinados espacios de Emaús, como tiendas de segunda mano, talleres formativos o actividades comunitarias. Esto permitiría que la moneda tuviera una utilidad clara y visible.

En segundo lugar, la moneda social podría fortalecer el arraigo territorial. Si se implicaran pequeños comercios, asociaciones vecinales, cooperativas o entidades sociales, se podría crear una red local donde el valor permaneciera más tiempo en el territorio. Esta idea conecta directamente con las finanzas éticas, que proponen una gestión del dinero orientada al bien común, la transparencia y la transformación social.

Otra oportunidad es la posibilidad de reforzar la dimensión comunitaria de Emaús. La entidad no solo gestiona objetos, sino que también genera relaciones sociales. Una moneda social podría ayudar a visibilizar aportaciones que el mercado convencional no siempre reconoce, como el tiempo, los cuidados, la colaboración vecinal o el compromiso ambiental.

También podría contribuir a la resiliencia comunitaria. En contextos de crisis económica o pérdida de poder adquisitivo, las monedas sociales y los bancos de tiempo pueden facilitar intercambios que no dependan exclusivamente del dinero oficial. Esto no elimina la necesidad de recursos económicos reales, pero sí puede complementar ciertas dinámicas de apoyo mutuo.

Finalmente, una moneda social podría servir como herramienta pedagógica. Ayudaría a reflexionar sobre qué entendemos por valor, cómo circula el dinero, qué actividades merecen reconocimiento y cómo se pueden construir economías más justas, sostenibles y cercanas.

Amenazas

La principal amenaza es la falta de masa crítica. Una moneda social solo funciona si existe una comunidad suficientemente activa que la use, la acepte y la considere útil. Si pocas personas participan o si hay pocos lugares donde gastarla, la moneda puede perder atractivo rápidamente.

Otra amenaza es que la iniciativa se quede en algo simbólico. Si la moneda social no resuelve necesidades reales o no se integra en actividades concretas, puede convertirse en una propuesta interesante en el discurso, pero débil en la práctica.

También existe el riesgo de una mala interpretación. En una entidad que trabaja con personas en situación de vulnerabilidad, es fundamental evitar que la moneda social pueda parecer una forma de sustituir salarios, abaratar trabajo o compensar con moneda alternativa lo que debería reconocerse en euros. Por eso, su uso debería ser siempre voluntario, complementario y comunitario.

Otra amenaza está relacionada con la coordinación externa. Como señaló Karen, el éxito de la moneda no dependería solo de Emaús, sino de la implicación de comercios, administraciones y otras entidades. Si no se construye una red local sólida, la moneda tendría un recorrido muy limitado.

Finalmente, existen posibles riesgos jurídicos, fiscales y contables. Aunque la moneda social se plantee como una herramienta comunitaria, debería diseñarse con transparencia, normas claras y seguridad para todas las personas participantes.

4. Ejemplo aplicado de funcionamiento

Para visualizar mejor la propuesta, se podría plantear una experiencia piloto en un barrio o municipio concreto donde Emaús tenga presencia.

Por ejemplo, Emaús podría crear una moneda social local vinculada a actividades de reutilización y participación comunitaria. Una persona recibiría moneda social por participar en un taller de reparación de ropa, colaborar en una campaña de recogida de objetos o ayudar en una actividad de sensibilización ambiental. Después, podría utilizar esa moneda para obtener descuentos en productos de segunda mano, asistir a talleres de formación, intercambiar servicios en un banco de tiempo o consumir en pequeños comercios adheridos.

También podría aplicarse a través de un banco de tiempo. Por ejemplo, una persona ofrece una hora de apoyo en una actividad comunitaria y después puede recibir una hora de ayuda en otra tarea, como reparación básica, acompañamiento, formación digital o intercambio de conocimientos. Este modelo permitiría reconocer capacidades que no siempre tienen espacio en el mercado laboral, pero que sí generan valor social.

Esta experiencia debería empezar de forma limitada, con pocos usos claros y bien explicados. Después, si funciona, podría ampliarse progresivamente a otras entidades de ESS, comercios locales o asociaciones vecinales.

5. Reflexión crítica sobre finanzas éticas, bancos de tiempo y monedas sociales

Las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales plantean oportunidades importantes para una entidad como Emaús, pero también retos significativos.

Su principal oportunidad es que permiten cuestionar la idea de que el valor solo puede medirse en dinero convencional. En el caso de Emaús, muchas actividades tienen un valor social y ambiental muy alto: reparar, reutilizar, acompañar, formar, sensibilizar o construir comunidad. Una moneda social podría ayudar a visibilizar ese valor y a reforzar comportamientos coherentes con la Economía Social y Solidaria.

Además, estas herramientas pueden fortalecer la economía local. En lugar de favorecer la salida de recursos hacia grandes plataformas o circuitos económicos alejados del territorio, una moneda social puede ayudar a que los intercambios permanezcan en el entorno cercano. Esto puede beneficiar a entidades sociales, pequeños comercios, productores locales y ciudadanía.

También pueden favorecer la participación. Un banco de tiempo o una moneda social bien diseñada puede permitir que personas con pocos recursos económicos participen en intercambios comunitarios aportando tiempo, conocimientos o habilidades. Esto puede reforzar la autoestima, la autonomía y el sentido de pertenencia.

Sin embargo, estas herramientas también tienen límites. No pueden sustituir derechos laborales, salarios dignos, financiación pública o recursos económicos estables. Tampoco funcionan automáticamente por el simple hecho de ser “sociales”. Necesitan confianza, organización, normas claras, utilidad práctica y continuidad.

En el caso de Emaús, el reto principal sería encontrar un equilibrio. La moneda social no debería añadir más carga a una organización ya compleja, ni generar desigualdades entre quienes participan más o menos, ni excluir a personas con brecha digital. Por ello, debería implantarse de manera prudente, participativa y evaluable.

En conclusión, considero que las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales pueden ser herramientas valiosas para Emaús si se ponen al servicio de su misión social y ambiental. Su utilidad no estaría en sustituir la economía formal, sino en ampliar la capacidad de la entidad para crear comunidad, reforzar la reutilización, reconocer aportaciones sociales y construir redes locales de cooperación.

6. Conclusión final

El análisis DAFO definitivo muestra que Emaús Fundación Social cuenta con fortalezas importantes para explorar una moneda social local: arraigo territorial, legitimidad social, coherencia con los principios de la ESS y una actividad directamente relacionada con la economía circular y la reutilización.

Al mismo tiempo, existen debilidades y amenazas que obligan a actuar con realismo. La complejidad organizativa, la necesidad de recursos, la posible brecha digital, la falta de masa crítica y los riesgos de mala interpretación son aspectos que no pueden ignorarse.

Por ello, mi propuesta final es que Emaús no debería implantar una moneda social de forma general e inmediata, sino comenzar con una experiencia piloto, limitada y bien acompañada. Esta experiencia podría centrarse en actividades comunitarias, talleres de reparación, mercadillos sociales, educación ambiental, bancos de tiempo y alianzas con pequeños comercios o entidades de ESS.

De esta forma, la moneda social no sería un cambio radical, sino una evolución natural de prácticas que Emaús ya desarrolla: recuperar objetos, reconstruir vínculos, dar valor a lo que el mercado descarta y fortalecer la comunidad desde la justicia social y la sostenibilidad.

Bibliografía

Ajuntament de Vilanova i la Geltrú. (s. f.). Associació Ecol3vng. https://www.vilanova.cat/directori/detall?id=44320

Cajamar. (s. f.). Las microfinanzas: caracterización e instrumentos. Cajamar Caja Rural.

EINA Navarra. (2025). Catálogo de empresas de inserción de Navarra. https://www.einavarra.org/wp-content/uploads/2025/01/Catalogo-empresas-de-insercion-2025.pdf

Emaús Navarra. (s. f.). Traperos de Emaús Navarra. https://www.emausnavarra.org

Gobierno de Navarra. (2024, 9 de octubre). El último año se recogieron en Navarra más de 1.700 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos domésticos. https://www.navarra.es/es/-/nota-prensa/el-ultimo-ano-se-recogieron-en-navarra-mas-de-1700-toneladas-de-residuos-de-aparatos-electricos-electronicos-domesticos

Nastat. (2025). Estadística sobre recogida de residuos. Año 2023. https://nastat.navarra.es/es/operacion-estadistica/-/tag/residuos-urbanos

REAS Red de Redes. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria. https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/06/Carta_de_la_Econom%C3%ADa_Solidaria_2022_cast.pdf

REAS Red de Redes. (s. f.). Finanzas éticas. https://www.economiasolidaria.org/finanzas-eticas/

Tezanos Vázquez, S., & Ávila Sánchez, M. (2023). Monedas sociales y economía circular. Sinergias, retos y oportunidades para España. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 108, 257-285. https://ciriec-revistaeconomia.es/wp-content/uploads/CIRIEC_108_09_Tezanos_Avila.pdf

Uso de IA

He utilizado inteligencia artificial como herramienta de apoyo para revisar, estructurar y mejorar la redacción del análisis final. La IA se ha empleado a partir de mi aportación inicial, del comentario recibido por Karen Peña y de las fuentes bibliográficas consultadas. Su uso ha servido para organizar las ideas, mejorar la claridad del texto y formular una versión final más coherente, pero el contenido parte de mi reflexión personal y del debate realizado en el Ágora.

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  1. Paola Fernández García says:

    Buenas tardes, Ruben:

    Me parece que has realizado un análisis detallado y bien organizado, especialmente por la forma clara en que presentas la situación de Emaús y cómo combinas tanto la teoría como la práctica de la moneda social. Se aprecia que no te limitas a una perspectiva idealizada, sino que consideras la moneda como un recurso auxiliar, lo cual considero un punto muy positivo y en sintonía con lo que propone August Corrons.

    Destaco particularmente la sección sobre oportunidades, donde explicas de manera clara cómo se podría implementar la moneda social en actividades específicas como talleres, mercados o iniciativas comunitarias. Esto facilita entender su funcionamiento real y no solo en teoría. Además, me resulta muy interesante la idea de utilizarla como una herramienta de enseñanza para reflexionar sobre el valor y el consumo, ya que se relaciona directamente con los principios de la Economía Social y Solidaria.

    También considero acertado que indiques las limitaciones del sistema, sobre todo en lo que respecta a la imposibilidad de reemplazar sueldos o satisfacer necesidades básicas. Esto añade un tono realista al análisis y evita una visión demasiado optimista.

    Como sugerencia de mejora, pienso que podrías profundizar un poco más en las estrategias para asegurar la participación activa de los diferentes actores de la comunidad. Aunque mencionas la relevancia del ecosistema local, quizás podrías especificar más sobre cómo involucrar a las tiendas, gobiernos o ciudadanos en las etapas iniciales, ya que esto es esencial para evitar el problema de la falta de masa crítica que mencionas entre las amenazas.

    Por otro lado, respecto a la brecha digital, estoy de acuerdo contigo en que es un aspecto clave. Quizás podrías enriquecer tu propuesta sugiriendo un sistema híbrido (digital y físico), como cupones o fichas, que ayude a incluir apersonas con menos habilidades digitales y que haga el sistema más accesible.

    En general, opino que tu trabajo es muy sólido, bien fundamentado y ofrece una crítica completa sobre el rol de las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales. Proporciona una perspectiva muy coherente y aplicable al caso de Emaús.

    Bibliografía

    Corrons, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico. Universitat Jaume I – Universitat de València.

     

    Un saludo,

    Paola Fernández

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La influencia de una moneda social en Inserta Toledo S.L.U.

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La influencia de una moneda social en Inserta Toledo S.L.U.

Inserta Toledo S.L.U. es una empresa de inserción sociolaboral que trabaja en la provincia de Toledo gestionando más de 350 contenedores de…
Inserta Toledo S.L.U. es una empresa de inserción sociolaboral que trabaja en la provincia de Toledo gestionando más de…

Inserta Toledo S.L.U. es una empresa de inserción sociolaboral que trabaja en la provincia de Toledo gestionando más de 350 contenedores de ropa usada. Su labor no se queda en la teoría, sino que se basa en algo muy concreto del día a día: recoger textil usado, darle una segunda vida y venderlo posteriormente en tiendas de segunda mano como Moda re-.

A partir de las ideas de las finanzas éticas, planteo una propuesta llamada “Sistema de Recompensa Cívica”. La idea es sencilla: convertir un gesto que muchas veces hacemos de forma automática, como donar ropa, en una acción más consciente y con impacto directo en la comunidad. Para ello, se propone utilizar una moneda social local que recompense a las personas que reciclen textil.

De esta forma, no solo se fomenta el reciclaje y la sostenibilidad, sino que también se refuerza el vínculo con el territorio, ya que el valor generado se queda dentro del comercio local con un enfoque ético y comunitario. Esta forma de verlo todo en conjunto encaja directamente con el enfoque académico, ya que, como señala Corrons (2015), «las monedas complementarias son uno de los instrumentos clave para nuestro futuro» y «está más que contrastado que este tipo de monedas fomentan tanto lo social como lo económico y lo ecológico» (p. 11).

 

ANÁLISIS DAFO

Fortalezas:

Infraestructura consolidada: Inserta Toledo cuenta con una logística diaria que ya funciona de manera eficiente.

Respaldo tangible: A diferencia de otras monedas sociales basadas únicamente en la confianza, esta propuesta tiene un respaldo real y visible. En concreto, se apoya en el valor del textil reciclado y en la red de tiendas Moda re-.

Debilidades:

Rigidez estructural: Al estar respaldada por Cáritas, su estructura puede implicar cierta rigidez en la estructura de funcionamiento, lo que podría dificultar la incorporación de cambios rápidos o innovaciones más disruptivas a corto plazo.

Dependencia financiera: La dependencia de subvenciones externas limita la autonomía de la entidad para asumir los riesgos derivados de lanzar una moneda propia.

Oportunidades:

Dignificación del usuario: Sustituir las donaciones directas por «créditos de consumo» en moneda social empodera a las familias vulnerables, dotándolas de capacidad de elección y normalizando su experiencia de compra.

Retención de la riqueza local: Evita que el valor económico se fugue hacia grandes cadenas, haciéndolo circular entre iniciativas éticas de la ciudad. Esta oportunidad tiene que ver con el origen de estos sistemas, como señala Corrons, «desde hace miles de años, distintas comunidades humanas han creado sus propias monedas con objeto de satisfacer las necesidades de sus miembros y resguardarse así de la inestabilidad económica» (Corrons, 2015, p. 122).

Amenazas:

Brecha digital: La digitalización exclusiva de la moneda podría excluir a los propios trabajadores en inserción o a usuarios vulnerables.

Falta de masa crítica: Existe el riesgo de que la ciudadanía toledana presente resistencia inicial o no perciba la utilidad del sistema en una primera etapa.

 

Mi reflexión final

Tal y como señaló mi compañera Paola en su retroalimentación, el principal reto de este proyecto está en la brecha digital y en la posible resistencia inicial de la ciudadanía. Para afrontarlo, y retomando su aportación, la implantación de esta moneda social no debería ser brusca ni depender únicamente de herramientas tecnológicas.

Yo propongo, por tanto, una puesta en marcha gradual o híbrida. En una primera fase, la moneda podría utilizarse a través de un soporte físico (como vales o tokens en las tiendas Moda re), lo que facilitaría su comprensión, generaría confianza y permitiría la participación de personas que no tienen habilidades digitales. Más adelante, se podría avanzar hacia una aplicación móvil, pero de forma acompañada y participativa, donde las propias personas en proceso de inserción desempeñen un papel activo ayudando y formando a la ciudadanía. De este modo, una posible barrera como la brecha digital se transformaría en una oportunidad real de aprendizaje y capacitación laboral.

En definitiva, las finanzas éticas no deben entenderse solo como un sistema de intercambio, sino como una forma de replantear las relaciones sociales. Esto cobra pleno sentido si recordamos que «cualquier tipo de dinero es un acuerdo entre los integrantes de una comunidad de personas para utilizar algo como símbolo de valor y como medio para realizar intercambios de bienes y de servicios» (Lietaer, citado en Corrons, 2015, p. 84).

Para Inserta Toledo, apostar por este modelo supondría un avance estratégico hacia un enfoque más inclusivo y participativo, en el que tanto la ciudadanía como las personas trabajadoras se convierten en agentes activos en la generación de valor económico y social.

 

Referencias bibliográficas

 

Uso de la inteligencia artificial

La imagen que aparece en el trabajo ha sido generada con inteligencia artificial utilizando Gemini y su herramienta de creación de imágenes. Para ello, utilicé el siguiente prompt detallado:

«Genera una infografía estilo vector plano, clara y educativa, que muestre una Matriz DAFO para el proyecto ‘Moneda Social – Inserta Toledo (Cáritas / Moda re-)’. Divide la imagen en los 4 cuadrantes clásicos con sus respectivos colores (Verde, Rojo, Amarillo y Azul). Necesito que integres textos cortos con ilustraciones representativas para cada punto:

  • Para las Fortalezas, dibuja camiones de logística, ropa reciclada y el concepto de valor real.
  • Para las Debilidades, representa la rigidez estructural con un organigrama encadenado y la dependencia financiera con sacos de dinero.
  • Para las Oportunidades, muestra a una familia empoderada usando una tarjeta de crédito y un ciclo de economía circular sobre la silueta de Toledo.
  • Para las Amenazas, ilustra la brecha digital con personas mayores teniendo problemas con la tecnología, y la resistencia al cambio con personas con dudas.»

Debate1en La influencia de una moneda social en Inserta Toledo S.L.U.

  1. Paola Fernández García says:

    Buenas tardes:

    Me parece que la idea es realmente atractiva y bien dirigida, sobre todo porque logras vincular una acción habitual como donar ropa con un sistema de valor social más amplio. La noción del «Sistema de Recompensa Cívica» me parece muy acertada, pues no solo promueve el reciclaje, sino que también fortalece la conexión con la comunidad y el comercio local.

    En relación al análisis DAFO, pienso que está bien balanceado. Destaco especialmente la sólida base que ofrece la moneda, ya que su relación con el valor de la ropa reciclada y la red de tiendas genera confianza y simplifica su entendimiento. También es muy importante la oportunidad que mencionas sobre la dignificación de los usuarios, ya que permite una transición de un modelo asistencial a uno más participativo y autónomo.

    Sobre tu reflexión final, considero muy adecuado que menciones la cuestión de la brecha digital y sugieras un sistema híbrido. Esta idea es fundamental para asegurar la inclusión y ayudar en la adopción gradual de la moneda social.Además, me parece realmente interesante la propuesta de incluir a las personas en procesos de inserción en el acompañamiento, ya que transforma un reto en una posibilidad de aprendizaje y formación.

    Como sugerencia de mejora, pienso que podrías explorar más cómo se motivaría la participación de los comercios locales desde el principio, ya que su involucramiento es clave para que la moneda sea útil y no permanezca en un circuito cerrado. Por ejemplo, podrías considerar acuerdos iniciales o incentivos específicos para los comercios que se sumen al sistema.

    En términos generales, creo que tu trabajo está muy bien desarrollado, con una propuesta clara, realista y coherentecon los principios de finanzas éticas y economía social. Ofrece una perspectiva práctica y aplicable que ayuda a comprender el potencial de las monedas sociales en estas entidades.

    Bibliografia

    Corrons, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico. Universitat Jaume I – Universitat de València.

    Un saludo,

    Paola Fernández

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¿Qué impulso podría ejercer una nueva moneda social local en la BEB?

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¿Qué impulso podría ejercer una nueva moneda social local en la BEB?

¿Qué impulso podría ejercer  una nueva moneda social local en la BEB? La banca ética de Badajoz “en adelante BEB” es una entidad sin ánimo de lucro, vinculada a las finanzas éticas y solidarias, cuyas tareas principales son impartir formación en materia de finanzas responsables, y conceder ayudas reintegrables sin intereses a personas o colectivos en riesgo de exclusión financiera (principalmente población inmigrante). En el año 2025 concedió ayudas por un total de 100.480€, con una gran concentración de las…
¿Qué impulso podría ejercer  una nueva moneda social local en la BEB? La banca ética de Badajoz “en adelante…

¿Qué impulso podría ejercer  una nueva moneda social local en la BEB?

La banca ética de Badajoz “en adelante BEB” es una entidad sin ánimo de lucro, vinculada a las finanzas éticas y solidarias, cuyas tareas principales son impartir formación en materia de finanzas responsables, y conceder ayudas reintegrables sin intereses a personas o colectivos en riesgo de exclusión financiera (principalmente población inmigrante). En el año 2025 concedió ayudas por un total de 100.480€, con una gran concentración de las ayudas en Badajoz capital. ¿Qué impacto podría tener el impulso de una moneda local en esta organización? Veámoslo a través del siguiente análisis DAFO.

 

FORTALEZAS

  • Arraigo comunitario consolidado en Badajoz

La BEB no parte de cero, tiene dos iniciativas en marcha de economía circular, “El Prestao” y “De Mano en Mano” su forma de operar es muy similar a la de una moneda social. Se usan para el intercambio de bienes y servicios dentro de una comunidad cohesionada. Esto reduce la barrera de entrada ya que la comunidad esta habituada a otras formas de intercambio no convencionales. Es precisamente la confianza comunitaria el activo más difícil de construir y el que determina la supervivencia de una moneda social.

  • Cultura de finanzas éticas

La BEB ya opera al margen de la lógica de la especulación y el beneficio privado concediendo ayudas sin intereses a colectivos que están excluidos del sistema convencional. Esta cultura facilita de manera natural la adopción de sistemas monetarios alternativos puesto que los principios que los sustentan (solidaridad, impacto social y ayuda mutua) ya forman parte de la asociación.

  • Red de alianzas

BEB ya mantiene Convenios con la Universidad de Extremadura, ADINEX, fundación atabal, y la diputación de Badajoz no. Esta red es un modelo de moneda municipal documentado por Corrons (2026) donde establece que el papel de la administración pública como promotora y garante es la herramienta que mejor ha permitido el arraigo territorial de las monedas sociales. Por lo tanto, la diputación de Badajoz como ente financiador recurrente de los proyectos de la BEB, podría ejercer precisamente ese rol institucional necesario para consolidar una moneda social.

 

DEBILIDADES

  • Dependencia del euro

Todo el ciclo financiero de la BEB se basa en el uso de euros como unidad de cuenta. En 2025 se gestionaron 100.530€ en ayudas reintegrables y 62 ayudas activas en proceso de devolución, eso implica que cualquier incorporación de una unidad de cuenta diferente exigiría una doble contabilidad. Para poder gestionar eso la BEB requeriría de una infraestructura tecnológica de la cual hoy no dispone. Debemos distinguir entre las monedas de curso oficial, y las monedas fiduciarias, en este caso aun aplicando el modelo más simple (respaldo 1:1 en euros) sería necesario una entidad habilitada para emitir y gestionar la moneda.

  • Equipo pequeño de voluntarios

El reducido equipo de voluntarios asume una carga de trabajo ya de por si muy elevada, en 2025 superaron todos los objetivos planteados (148 estudiantes frente a los 100 previstos) además de la concesión de ayudas un 57% por encima de lo previsto. Si además de todo le añadimos el diseño, emisión, control de saldos etc, en definitiva, funciones que por ejemplo el Eusko han requerido de equipos profesionalizados, se aumenta aun mas la brecha entre la capacidad disponible y la exigencia operática a nivel interno.

  • Perfil de beneficiados

Según los informes de los años 2023,2024 y 2025 la mayoría de las ayudas reintegrables se destinan a necesidades que requieren el uso de euros de forma inevitable (billetes de avión, remesas, gastos médicos, prestamistas). Una moneda de ámbito local no tiene la capacidad de satisfacer todas las necesidades que surgen a los destinatarios de las ayudas. Esto lo apunta Laura Adrian en el debate “en este caso no es posible sustituir el euro por otro tipo de moneda ya que las personas necesitan liquidez”

 

OPORTUNIDADES

  • Innovación Social

La BEB Imparte formación sobre monedas sociales en institutos y colabora con la Universidad de Extremadura en la divulgación de las finanzas sostenibles. Impulsar una moneda social a través de la divulgación consolidaría su posición como referente regional en economía social-solidaria, esto podría atraer a nuevos ahorradores, voluntarios, y alianzas institucionales que podrían ampliar la capacidad operativa y de impacto de la BEB.

  • Incorporar bancos de tiempo

Como señala Laura Adrian en el debate, “cuando un beneficiario no puede volver la ayuda reintegrable en euros podría hacerlo de forma parcial a través de trabajo o servicios gestionados por la BEB”, podemos conectar esta idea con el modelo de Banco de tiempo documentado por Corrons (2026), donde la unidad del intercambio es el tiempo (una hora de servicio por una hora de servicio) sin necesidad alguna de introducir monedas Fiat en el proceso. Para la BEB esto sería muy relevante ya que les resolvería dos problemas, la morosidad de las ayudas reintegrables, y la falta de herramientas alternativas para aquellos beneficiarios que tienen voluntad de devolver el dinero, pero no disponen de liquidez en euros.

  • Posible apoyo institucional a través del Ayuntamiento o la diputación.

El modelo de una moneda municipal muestra, que las iniciativas como el Grama o el Eusko han prosperado debido a que contaron con el respaldo de la administración (como ya se explica en las fortalezas), la BEB ya tiene una relación con la diputación de Badajoz lo que abre la posibilidad de explorar una moneda que tenga impulso institucional. Este apoyo además de aportar legitimidad aportaría recursos muy necesarios como la tecnología y formación.

 

AMENAZAS

  • Marco legal

Tezanos y Avila (2023) señalan que la principal barrera par las monedas sociales realmente no son las normativas, sino el desconocimiento institucional de los sistemas por parte de la administración. BEB al estar financiada mediante subvenciones públicas de la diputación de Badajoz está vinculada a un control administrativo que podría verse comprometido si la entidad incorpora una unidad de cuenta no oficial en su contabilidad, generando así incertidumbre jurídica sobre las transacciones y su tratamiento fiscal.

  • Dificultad en adherir comercios locales a la iniciativa.

Los pequeños comercios juegan un papel muy relevante en esta medida, ya que son potenciales nodos de circulación de la moneda. El problema aquí deriva principalmente de tres elementos;

  1. Capacidad económica de cada comercio, puesto que esto implica costes de adaptación tecnológicos.
  2. Arraigo local, un comercio con poca vinculación territorial tiene pocos incentivos para participar de forma voluntaria en una iniciativa de impacto comunitario.
  3. Apoyo institucional. Las monedas que más éxito han tenido en España han sido aquellas que la administración a favorecido su apoyo, sin ese respaldo la masa critica de comercios adheridos no encontraran una utilidad a su difusión.
  • Desconfianza cultural

El perfil que predomina en los beneficiarios de la BEB es principalmente población migrante con alta vulnerabilidad económica. Este colectivo ya opera al margen del sistema financiero formal, además de haber tenido malas experiencias con sistemas informales o paralelos en su país de origen, por lo tanto, tienden a priorizar liquidez en moneda oficial como garantía de seguridad.

  • Precedente de monedas españolas que no consiguieron consolidarse.

El observatorio de la moneda complementaria documenta que en España desde el 2007 se han creado 306 monedas, y que solo continúan activas 65. En términos números implica una tasa de supervivencia menos del 22%. La mayoría de ellas surgieron en momentos puntuales como la crisis 2008, o el movimiento 15M, lo que indica que la mayoría de las iniciativas surgieron mediante un impulso coyuntural sin capacidad de respaldo. Para la BEB sumir ese coste organizativo y reputacional le puede costar un riesgo real que debe ser evaluado con anterioridad.

 

Conclusión

Tras analizar el DAFO se puede sacar una conclusión; impulsar una moneda social local en la BEB no es ni una prioridad estratégica inmediata, ni una idea descartable.

El principal escollo no es la ideología, el principal escollo es estructural. El perfil de los beneficiarios hace que el sistema de ayudas reintegrables, que es el núcleo de la actividad de la asociación sea incompatible con una moneda de circulación estrictamente local. Como señala Laura Adrián en el debate “las personas beneficiarias necesitan liquidez en euros” para satisfacer necesidades que van más allá del territorio de Badajoz. Por lo tanto, una moneda social no puede sustituir al euro en este contexto, y pretender que fuese al contrario sería desvirtuar la misión central de la entidad.

Por otro lado, esto no cierra la puerta a una incorporación parcial y estratégica. Para la BEB El modelo más viable no es una moneda territorial cuyo uso sea general, sino dos herramientas complementarias con menor complejidad operativa. En primer lugar, un Banco de tiempo que esté vinculado al proceso de devolución de ayudas, lo que permitiría a beneficiario sin liquidez contribuir a través de los servicios a la comunidad, activando recursos que actualmente estén infrautilizados. En segundo lugar, una red de intercambio local articulada a “El Prestao y De Mano en Mano” que ya forman parte de la economía circular, y se aproximan a una moneda social. Para esto según explica Corrons (2026) es necesario el apoyo institucional, pero en este caso por un lado la BEB ya reúne las condiciones de los dos primeros requisitos, y por otro lado también tiene tejidas redes institucionales.

En conclusión, las finanzas éticas, los bancos de tiempo, y las monedas sociales no son herramientas intercambiables. Para la BEB la idea más en línea con su estructura y desempeño es incorporar el banco de tiempo como extensión natural de su modelo de ayudas reintegrables, reservado la moneda social territorial para una fase posterior en la que cuante con el compromiso real y comprometido del apoyo institucional.

¿Cómo se ha usado la IA?

Para el trabajo he usado perplexity, la intención ha sido la revisión del DAFO una vez estuvo terminado en busca de errores o incoherencias en el texto.

 

Bibliografía

Asociación Banca Ética de Badajoz. (2025a). Informe económico año 2025.

Asociación Banca Ética de Badajoz. (2025b). Memoria técnica 2025. Apoyo y educación financiera.

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo de los territorios [Material docente]. Universitat Oberta de Catalunya.

Observatori de la Moneda Complementària. (2024). Monedas complementarias en España [Base de datos]. Universitat Oberta de Catalunya. https://observatorimonedacomplementaria.cat

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Moneda Social en «Somos Vega. Somos Tierra». DAFO.

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Moneda Social en «Somos Vega. Somos Tierra». DAFO.

La organización Somos Vega. Somos Tierra es una ESS de Granada que opera bajo la premisa de la resistencia territorial y la…
La organización Somos Vega. Somos Tierra es una ESS de Granada que opera bajo la premisa de la resistencia…

La organización Somos Vega. Somos Tierra es una ESS de Granada que opera bajo la premisa de la resistencia territorial y la soberanía alimentaria. Su actividad se centra en la protección de la Vega de Granada a través de la producción ecológica y de cercanía.

La propuesta de implementar una moneda social no se plantea solo como un medio de intercambio, sino como una herramienta política. El objetivo es evitar la fuga de capitales hacia el exterior, fortaleciendo así el tejido social local.

Tras el comentario del compañero, se han añadido dos conceptos clave. Primero, el respaldo en la economía real, donde confirmamos que la producción de bienes tangibles como las verduras es el ancla de confianza de la moneda, evitando la sensación de ser un activo vacío o especulativo. En segundo lugar, tenemos la estrategia de pago híbrida, donde se mitiga el riesgo de aislamiento y la excesiva dependencia al euro incorporando pagos combinados. Este sistema facilita la adhesión de los comercios locales.

Análisis DAFO:

FORTALEZAS:

  • Producción real y tangible. Los productos físicos de la Vega ofrecen un respaldo de valor inmediato.
  • Identidad territorial fuerte. El fuerte arraigo a la Vega de Granada genera una mayor confianza para el uso de la moneda.
  • Base social militante. Existe una red de personas que ya están sensibilizadas con el consumo responsable.

DEBILIDADES:

  • Escasez de recursos humanos. La gestión técnica y administrativa de la moneda compite con el tiempo limitado de producción.
  • Dependencia del euro. Existen gastos necesario como el combustible que requieren el uso de la  moneda oficial.
  • Brecha de gestión. El dilema entre la brecha digital con la electrónica o el riesgo de tesorería manual con la física.

OPORTUNIDADES:

  • Sistema de pago mixto. Tenemos la posibilidad de conectar con el comercio local mediante pagos híbridos, evitando así el aislamiento.
  • Fomento de la cooperación. Ayuda a la creación de redes de apoyo mutuo entre entidades granadinas que sean ESS.
  • Resiliencia ante crisis. Disponer de un sistema monetario diverso como el propuesto, protege a la comunidad de la volatilidad del mercado global.

AMENAZAS:

  • Inseguridad jurídica. El marco regulatorio es ambiguo y podría acarrear sanciones o trabas administrativas.
  • Riesgo de confinamiento. Si la moneda social no logra salir del círculo de personas que ya están convencidas se crea un efecto gueto.
  • Pérdida de confianza. Si la velocidad de circulación cae o no hay suficientes nodos de cambio, la moneda podría devaluarse.

Reflexión crítica y conclusiones.

La transición hacia una moneda social plantea retos y oportunidades que van más allá de lo económico. Las finanzas éticas no buscan el máximo beneficio sino el máximo impacto social. En este caso, la moneda social actúa como un vehículo de estas finanzas al poner el dinero al servicio de las personas. La organización no debe ver la moneda como un fin, sino como un flujo que alimenta la economía local.

La implementación de un banco de tiempo podría ser la solución para cubrir tareas internas que la organización no pueda pagar en euros ni cubrir con los voluntarios debido a los bajos recursos humanos disponibles.

Además, como señala Mario en su comentario, la elección del formato de la moneda es crítica. Una moneda digital reduce el riesgo de pérdida y facilita la contabilidad pero excluye a perfiles menos tecnológicos, pero una moneda física fomenta el contacto humano y la visibilidad.

Por tanto, el análisis sugiere que la estrategia más viable es un modelo de moneda social híbrida que permita pagos mixtos. Así se reduce el riesgo de aislamiento, se conecta con la economía real del comercio granadino y se utiliza la producción agrícola como garantía de valor. La moneda social no es solo dinero, sino que se trata de una nueva economía que prioriza el futuro de la Vega.

Bibliografía.

  • Somos Vega. Somos Tierra. (s. f.). Quiénes somos: Por una Vega viva, digna y productiva. http://somosvegavegatierra.blogspot.com/
  • Ecomercado Granada. (2024). Red de productores y consumidores: El mercado de proximidad en el entorno de Granada. https://ecomercadogranada.org/
  • Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria (REAS). (2011). Carta de principios de la Economía Solidaria. REAS. https://www.economiasolidaria.org/carta-de-principios/
  • Corrons, A. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: Enfoque panárquico [TFM]. Universitat Jaume I – Universitat de València.
  • Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.
  • El Blog Alternativo. (2014). Dinero que no tiene precio: sobre los Bancos de Tiempo como cambio de paradigma. https://www.elblogalternativo.com/2014/03/31/dinero-que-no-tiene-precio-pdf-sobre-los-banco-de-tiempo-como-cambio-de-paradigma/
  • Seyfang, G. (2001). Working for the Fenland dollar: An evaluation of local exchange trading schemes as an informal employment strategy to tackle social exclusion. Work, Employment and Society.
  • Seyfang, G., & Longhurst, N. (2012). Money, money, money? A scoping study of grassroots complementary currencies for sustainability. Ecological Economics.

Uso de IA.

Para la realización de esta actividad he utilizado la herramienta de Gemini como apoyo para la redacción, el orden de ideas y la estructura del texto más clara.

Un saludo,

Araceli.

Debate1en Moneda Social en «Somos Vega. Somos Tierra». DAFO.

  1. Clàudia Pla del Baño says:

    Buenos días Araceli,
    Me ha parecido muy interesante tu análisis porque en tu caso la moneda social no se entiende solo como una forma de pago, sino también como una herramienta para reforzar la economía local y la defensa del territorio, por eso creo que encaja muy bien con Somos Vega. Somos Tierra.
    También me parece un punto fuerte que destaques el respaldo en la economía real, porque el hecho de que haya una producción tangible detrás hace que la propuesta resulte más creíble. Además, la idea del pago híbrido me parece muy útil, ya que puede facilitar que más comercios y personas se sumen poco a poco.
    Quizá podrías remarcar un poco más que su utilidad real dependerá de que consiga salir del círculo de personas ya convencidas y circular dentro de una red local más amplia.
    En general, creo que has hecho un análisis muy bien enfocado y bastante realista.
    Saludos,
    Clàudia Pla

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Análisis final DAFO definitivo: Moneda social local y Fundación Engrunes

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Análisis final DAFO definitivo: Moneda social local y Fundación Engrunes

Fundación Engrunes es una entidad de la ESS que combina inserción sociolaboral con economía circular, especialmente a través de tiendas de segunda …
Fundación Engrunes es una entidad de la ESS que combina inserción sociolaboral con economía circular, especialmente a través de…

Fundación Engrunes es una entidad de la ESS que combina inserción sociolaboral con economía circular, especialmente a través de tiendas de segunda  y servicios vinculados a recogidas, vaciados y gestión de objetos para su reutilización. En este contexto, analizo cómo podría influir el impulso de una moneda social local en su funcionamiento, su arraigo territorial y su impacto comunitario.

Parto del enfoque que las monedas complementarias son instrumentos creados al margen del dinero oficial, con el objetivo de fortalecer dinámicas económicas, sociales y ambientales del territorio, sin pretender sustituir al euro (Corrons, 2026).

Como feedback solo he recibido el comentario del compañero Sergio, que refuerza un punto clave. Más allá de encajar con valores, la viabilidad real de una moneda social depende de condiciones concretas: Masa crítica y red suficiente de uso, equilibrio entre ingresos y gastos en moneda local pues si entra moneda pero no hay dónde gastarla, se acumula sin utilidad, diseño y gobernanza claros con reglas, confianza, transparencia… Evitar que se convierta en un simple descuento, perdiendo su potencial transformador. Además del potencial diferencial de Engrunes, la moneda podría incentivar reutilización y economía circular, reforzando el impacto ambiental.

DAFO definitivo: influencia de una moneda social local en Engrunes

Fortalezas

– Base comunitaria y legitimidad social: Engrunes ya opera con una misión social clara y un vínculo territorial fuerte lo cual facilita confianza y adopción inicial de una iniciativa comunitaria.
– Punto físico y contacto directo: las tiendas permiten explicar y resolver dudas, algo esencial en sistemas que requieren confianza y aprendizaje.
– Valor doble alineado con moneda local: inserción unido a circularidad. La moneda puede reforzar y visibilizar ese valor social y ambiental (Corrons, 2026).
– Diversidad de actividades: tienda y servicios de recogidas o vaciados con más posibilidades de uso, evita depender solo de ventas en tienda.

Debilidades

– Dependencia estructural del euro en gastos: una parte importante de costes seguirá en euros y si no existe un circuito de gasto en moneda local, aparece el riesgo de acumulación sin utilidad.
– Capacidad administrativa y carga operativa: implantar la moneda implica contabilidad, formación, atención y coordinación. Esto puede tensionar equipos si no se diseña de forma simple.
– Brecha de uso: si el sistema es complejo o demasiado digital, puede generar barreras y excluir a parte de usuarios y clientela, con el riesgo de perder el objetivo de inclusión.

Oportunidades

– Circuitos económicos locales: si hay red de comercios o entidades ESS, la moneda puede fortalecer cooperación y efecto multiplicador en el territorio (Corrons, 2026).
– Incentivar economía circular: la moneda podría premiar comportamientos como donar, reparar, comprar segunda mano o participar en campañas de reducción de residuos.
– Arraigo y alianzas: puede activar acuerdos con entidades ESS  de reparación, cultura, alimentación, formación y con el ámbito municipal o comunitario.
– Complementariedad con intercambio no monetario: los sistemas de intercambio pueden reforzar la dimensión comunitaria en talleres de reparación, acompañamiento, apoyo logístico vecinal, sin exigir siempre dinero.

Amenazas

– Falta de masa crítica: si la red no es suficientemente amplia, la moneda no circula, se vuelve simbólica y pierde utilidad.
– Deriva a descuento: si se usa solo para rebajar precio sin circuito transformador, se desvirtúa el propósito (Corrons, 2026).
– Problemas de gobernanza y confianza: si hay reglas poco claras, percepción de arbitrariedad o mala comunicación pueden romper el sistema.
– Riesgos operativos y fiscales: si no se encaja correctamente con facturación y contabilidad, puede aumentar la complejidad y riesgo de desgaste interno.

En Fundación Engrunes, una moneda social solo tiene sentido si cumple la condición esencial de que circule, es decir, no basta con que la entidad tenga comunidad, sino que debe existir un ecosistema donde la moneda pueda usarse para ingresos y gastos. De lo contrario, el sistema se convierte en carga operativa o en un simple cupón sin impacto real.

Creo que debería plantearlo como piloto de bajo riesgo, con ciertos criterios de diseño:

I. Circuito de gasto garantizado antes de aceptar: No empezar por cobrar en moneda, sino por asegurar acuerdos donde Engrunes pueda gastar esa moneda  como servicios locales, proveedores compatibles, entidades ESS, formación, mantenimiento… Esto reduce el riesgo de acumulación.
II. Uso limitado y orientado a objetivos  y no descuento general: Aceptación parcial o uso en categorías concretas y vincularlo a objetivos como incentivos a donación o reutilización, campañas de barrio, bonos sociales para colectivos vulnerables… Así la moneda se convierte en una palanca de transformación (Corrons, 2026).
III. Gobernanza simple, transparente e inclusiva: Reglas claras, comunicación fácil y diseño accesible con alternativa no digital y acompañamiento en tienda. Evitar crear nuevas barreras.

 

Reflexión sobre las finanzas éticas y bancos de tiempo

– Finanzas éticas: podrían ser más relevantes que la moneda social para inversiones estructurales  en logística, almacenes y mejora de tienda porque encajan con necesidades en euros y con misión social. La moneda social sería complementaria, más comunitaria que financiera.
– Bancos de tiempo: pueden aportar valor directo a Fundación Engrunes sin tensionar tesorería gracias a redes vecinales para reparaciones, talleres de arreglos, apoyo en campañas, mentorías o  acompañamientos. Bien diseñado, refuerza comunidad y reduce dependencia de dinero tradicional.

Mi conclusión es que la moneda social local puede amplificar el impacto de Engrunes  con arraigo, cooperación o  circularidad, pero su viabilidad no está en la idea sino en las condiciones reales de masa crítica, circuito de gasto, gobernanza clara e inclusión. Si se diseña  con objetivos y red previa, podría ser una herramienta transformadora, en caso contrario, corre el riesgo de convertirse en un simple descuento o una carga operativa (Corrons, 2026).

BIBLIOGRAFÍA
Corrons, A. [August]. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Recurso de aprendizaje]. Fundación Universitat Oberta de Catalunya (FUOC)

Debate0en Análisis final DAFO definitivo: Moneda social local y Fundación Engrunes

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Goilurra y una moneda social local: DAFO final, aprendizajes del debate y propuesta viable

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Goilurra y una moneda social local: DAFO final, aprendizajes del debate y propuesta viable

Goilurra es una empresa de inserción promovida por la Asociación Goiztiri Elkartea. Combina actividad agroalimentaria a través de cestas, pedidos y red…
Goilurra es una empresa de inserción promovida por la Asociación Goiztiri Elkartea. Combina actividad agroalimentaria a través de cestas,…

Goilurra es una empresa de inserción promovida por la Asociación Goiztiri Elkartea. Combina actividad agroalimentaria a través de cestas, pedidos y red de recogida, y servicios de limpieza. Además, forma parte del ecosistema de la Economía Social y Solidaria. En este contexto, una moneda social local o una fórmula de intercambio no monetario puede entenderse, como se plantea en el webinar, como una herramienta para reforzar la riqueza local, las relaciones económicas cooperativas y el impacto comunitario, con efectos sociales y ambientales (Corrons, 2026) y no como sustituto del euro.
Como referencia cercana al territorio, tomo Ekhilur, una cooperativa de consumo y red local con base en Bilbao, orientada a dinamizar la economía del entorno (Ekhilur, 2024).

Las aportaciones de compañeras/os han reforzado dos ideas fundamentales. La primera es la necesidad de cerrar el ciclo con los proveedores, si Goilurra acepta moneda local, pero luego no puede usarla para pagar parte de suministros o materias primas, la moneda se convierte en un cupón que asume la empresa y pierde su función como sistema complementario. Por tanto, para una entidad pequeña, la condición crítica es tener una red mínima de proveedores que acepten la moneda o permitan que esta circule. 

La segunda idea es que la moneda puede funcionar también como herramienta de sensibilización, que quien compra una cesta entienda que está apoyando un proyecto de inserción. También aparece un dilema estratégico, integrarse en una red ya existente puede dar visibilidad y circulación, pero también puede implicar perder parte de control del diseño y del objetivo. Estas ideas se incorporan en el DAFO y en la propuesta final.

DAFO

Fortalezas

En Goilurra hay un punto a favor, la alimentación y la cesta son un consumo recurrente, lo que facilita que la moneda circule y no se acumule como reserva. Además, su arraigo territorial y la red de recogida favorecen las alianzas locales. La misión social de inserción y las prácticas de transparencia aportan confianza y coherencia con la ESS, y existe un potencial para activar apoyos comunitarios o banco de tiempo de forma acotada. 

Debilidades

La principal limitación es la liquidez, muchos costes deben pagarse en euros, y si entra demasiada moneda local sin posibilidad de gastarla, se bloquea. También hay carga de gestión mediante cobros, contabilidad, comunicación y formación interna, y riesgo de brecha de uso si el sistema es digital o poco conocido. 

Oportunidades

La moneda puede reforzar el efecto multiplicador local, haciendo que parte del valor circule entre comercios y entidades del entorno y fortalezca la economía local. Integrarse en una red existente como Ekhilur podría aportar visibilidad y facilitar alianzas con comercios o puntos de recogida. Además, bien diseñada, puede reforzar la sensibilización y permitir fórmulas no monetarias que fortalezcan la comunidad. Por ejemplo, además de la moneda local, un banco de tiempo puede reforzar apoyo mutuo y participación comunitaria sin depender de euros, siempre que esté acotado al voluntariado y no sustituya empleo (Economía Solidaria, 2020). 

Amenazas

El riesgo central es que no exista una red suficiente, y especialmente proveedores donde gastar la moneda. Si se atasca, se convierte en un descuento asumido por la entidad. También pueden aparecer desconfianza o baja adopción si se percibe como complejo, además de sobrecarga organizativa que reste tiempo al acompañamiento e inserción. Por último, unas reglas poco claras de emisión, uso o conversión generan incertidumbre, y una red externa puede marcar objetivos no alineados con la realidad de Goilurra (Corrons, 2026). 

Aplicando el feedback y el enfoque del webinar, la moneda local sólo tiene sentido si circula y no compromete la tesorería. Para empezar sin riesgos, propongo una prueba piloto de 2 meses aceptando moneda local solo hasta un 10–20% del pago. 

La condición previa sería asegurar salidas reales, con al menos 1–2 proveedores o gastos recurrentes donde Goilurra pueda usar esa moneda. Si eso no existe, la prueba debe pararse. La moneda se usaría con el objetivo de incentivar la recogida y circuito local con bonificación o ventaja si se usa en puntos de recogida o comercios aliados y, además, como herramienta de sensibilización, hacer visible que comprar con moneda local sostiene inserción.

Los indicadores de éxito serían: la circulación, controlando la moneda que entra y la moneda que sale, número de comercios y proveedores donde se puede gastar, repetición de compra y/o fidelización y percepción de comprensión, y comodidad de uso a través de encuestas.

Una moneda social local puede reforzar el impacto territorial y comunitario de Goilurra, pero su viabilidad depende de dos condiciones: circularidad real y diseño prudente. El debate ha ayudado a afinar esos dos puntos, cerrar el ciclo económico y aprovechar la moneda también como herramienta de sensibilización y vínculo con el propósito.

Bibliografía

Uso de inteligencia artificial

Herramienta: ChatGPT.
Uso: revisión de redacción y eliminación de repeticiones, ordenar ideas y estructuración del DAFO final generación de una propuesta inicial y de indicadores.

Prompts:

  • “Revisa este DAFO, ¿se entiende bien?.”
  • “Ayúdame a acortar las frases del DAFO”.
  • “Revisa el texto, ¿hay cosas repetitivas?”
  • “¿Cómo puedo integrar este feedback de la compañera en este DAFO que te adjunto?”

Debate0en Goilurra y una moneda social local: DAFO final, aprendizajes del debate y propuesta viable

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Batecs del Bosc – más allá del euro.

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Batecs del Bosc – más allá del euro.

Batecs del Bosc es un escenario perfecto para implementar un sistema de moneda social. La entidad basa su práctica en la Economía Social y Solidaria y se desarrolla en un entorno educativo y rural con una red de familias que creen en la sostenibilidad y favorecen la creación de comunidad. Su actividad es sin ánimo de lucro. Después de haber realizado un primer análisis sobre la asociación y haber leído las aportaciones de mis compañeros he actualizado el DAFO que…
Batecs del Bosc es un escenario perfecto para implementar un sistema de moneda social. La entidad basa su práctica…

Batecs del Bosc es un escenario perfecto para implementar un sistema de moneda social. La entidad basa su práctica en la Economía Social y Solidaria y se desarrolla en un entorno educativo y rural con una red de familias que creen en la sostenibilidad y favorecen la creación de comunidad. Su actividad es sin ánimo de lucro.

Después de haber realizado un primer análisis sobre la asociación y haber leído las aportaciones de mis compañeros he actualizado el DAFO que hice inicialmente:

 

DEBILIDADES

Puede resultar problemático por el hecho de ser una entidad pequeña y no disponer de un profesional que gestione todo lo que conlleva una moneda social y sus dificultades. Además, la asociación opera en un entorno totalmente rural y es un poco contraria a depender de todo lo que suponga digitalización. Es por esto por lo que quizás le suponga un problema añadido si no tienen una formación mínima en apps o sistemas informatizados necesarios para gestionar este tipo de monedas.

 

AMENAZAS

Existe el riesgo de que haya personas o familias que sientan que se está dando una falta de equidad. Si una familia gana muchos puntos porque se encarga de realizar diferentes actividades (limpieza, cocinar etc.) pero no tiene en qué gastarlos, acabará desgastada y renunciará a este nuevo sistema. De igual modo, si el sistema siempre recae en las mismas personas dará como resultado una fatiga que dificultará cada vez más el proceso. Es por ello que lo idóneo sería establecer reglas determinadas y claras.

 

FORTALEZAS

Es una entidad pequeña y por ello cuenta con una red de personas que conforman una comunidad familiar. Su actividad se fundamenta en los principios de la ESS. Esto quiere decir que cuenta con una confianza que es clave para introducir una moneda social. De hecho, Batecs del Bosc ya cuenta con intercambios de ayuda entre familias.

 

OPORTUNIDADES

La mayor oportunidad que podemos encontrar es la del fomento de la inclusión. Una entidad como esta tiene como fin ser inclusiva y dar opciones a todas las familias a tener acceso a su actividad, incluso a aquellas más vulnerables. Además, incentivar una moneda local fomenta una economía propia para no tener que depender de los bancos y evitar que una crisis externa pueda afectar a la entidad.

 

Reflexión crítica sobre las oportunidades y retos que plantean las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales para la organización

Tras el análisis realizado y el contraste con las opiniones de mis compañeros he podido llegar a la conclusión de que implementar una economía de este tipo en Batecs del Bosc va más allá de motivos financieros. Es una oportunidad para seguir creando comunidad, soberanía y arraigo territorial.  Del mismo modo, una moneda social favorece que los posibles beneficios que puedan darse no se vayan a grandes empresas externas, es decir, son beneficios por y para la asociación, fortaleciendo la economía local.  Además, da reconocimiento a diferentes tareas importantes de la asociación como el cuidado de niños, la limpieza entre otras.

Y, por último, aunque este sistema permita dejar de depender en gran medida del sistema económico tradicional requiere unas normas determinadas y claras para lograr un éxito. Si se gestiona correctamente es una gran oportunidad para fortalecer a la comunidad, hacerla inclusiva y establecer un arraigo territorial donde todos puedan aportar y recibir.

 

Bibliografía: 

  • Corrons, A.F. (2026). La importancia de las monedas complementarias (y locales) en el desarrollo de los territorios [Webinar]. https://aula.uoc.edu/courses/77039/pages/webinar-la-importancia-de-las-monedas-complementarias-y-locales-en-el-desarrollo-de-los-territorios-3?module_item_id=3003988
  • Corrons, A.F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico[Trabajo de fin de máster]. Universitat Jaume I – Universitat de València.

 

Declaración acerca del uso de IA

Para la realización de esta actividad he utilizado herramientas de IA como forma de apoyo a la redacción y ortografía, revisión de texto, contraste de información, organización de ideas y estructura de argumentos.

Debate0en Batecs del Bosc – más allá del euro.

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Análisis de DAFO: Aplicación de una moneda social en la Fundación Amadip Esment

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Análisis de DAFO: Aplicación de una moneda social en la Fundación Amadip Esment

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    Imagen generada con IA Gemini 3 de Google Presentación del caso La fundación Amadip Esment es una…

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  1. Presentación del caso

La fundación Amadip Esment es una entidad enfocada a la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad que funciona como una comunidad, basada en relaciones de confianza, cooperación y acompañamiento. En este contexto, la implementación de una moneda social o un sistema de intercambio alternativo puede servir como herramienta para reforzar autonomía a través de la participación económica y la integración de los usuarios.

La implementación de una moneda social en este contexto se plantea como más como un sistema de intercambio interno, que podría ampliarse progresivamente a nivel local y, que además permitiría reconocer y dar valor a actividades que actualmente no están remuneradas.

En una primera fase, la moneda solo se utilizaría dentro de la Fundación para recompensar la participación de los usuarios en las actividades productivas o comunitarias. Por ejemplo, un usuario podría recibir cierta cantidad de la moneda por colaborar en talleres y utilizarlas posteriormente en la cafetería del centro o en algún otro servicio.

Como plantea Ena (2026, contribución), este sistema podría entenderse como un mecanismo de reconocimiento de tareas dentro de la fundación, dirigido concretamente a aquellas personas que no están activas laboralmente, de forma que esto los motive a participar en actividades dentro de Esment que sean recompensadas, facilitando así la inclusión y aumentando la participación progresiva en el nuevo sistema.

En este caso, tal como señala Oscar Álvarez (2026, contribución), un sistema de crédito mutuo resultaría especialmente adecuado, ya que permitiría iniciar los intercambios sin necesidad de dinero previo, lo que facilitaría mucho la parte inicial del proceso (Corrons, 2014-2015). 

En una segunda fase, el sistema podría evolucionar hacia un modelo más “abierto” en colaboración con comercios locales o entidades del entorno que permitan darle a la moneda un uso más amplio y real. Asimismo, la posible implicación del Ayuntamiento podría ser clave para legitimar el sistema y favorecer su expansión local.

  1. Análisis DAFO

DEBILIDADES

Las principales limitaciones de implementar una moneda social se encuentran en el diseño del sistema económico actual. Puede existir cierto desajuste entre la generación y el uso de la moneda. Por ejemplo, si los usuarios obtienen la moneda por participar en talleres, pero no encuentran suficientes “espacios” donde gastarla, se produciría una acumulación sin utilidad, lo que reduciría notablemente el entusiasmo por participar (Yuba, 2015-16, p. 36-37).

También existe el riesgo de que el nuevo sistema sea incompatible con los usuarios, por ello es especialmente importante adaptarlo a la diversidad de los usuarios, ya que no todos tendrá el mismo nivel de autonomía o comprensión, lo que requiere de un diseño accesible y adaptado (Hirota, 2019, p. 48-62).

Por otra parte, la implementación de una moneda social implica una mayor carga laboral, ya que será necesario gestionar los intercambios, establecer normas y garantizar el correcto funcionamiento del sistema, lo que implica un esfuerzo relevante.

Por último, es posible que en la fase inicial exista una percepción baja de la utilidad del sistema, que se puede transformar en falta de participación. Sin embargo, tal como indica Oscar, este problema puede abordarse mediante el uso del sistema de crédito mutuo, lo que permitiría generar intercambios sin necesidad de liquidez previa, lo que de alguna forma sería atractivo para los primeros usuarios, facilitando el arranque del sistema.

AMENZAS

Una de las principales amenazas es que la moneda social no llegue a consolidarse de forma funcional y se quede en una iniciativa simbólica si los usuarios no perciben su valor real (Hirota, 2019). Esto podría traducirse en falta de confianza o de aceptación, tanto por los propios usuarios como de sus familias o de los agentes externos, lo que de forma evidente dificultaría la implementación del sistema.

Otra amenaza relevante, de cara a largo plazo, es que el sistema quede limitado al ámbito interno de la Fundación, sin lograr expandirse hacia el entorno local, lo cual impactaría en el uso y la expansión de la moneda. Sin embargo, la aceptación externa no es necesariamente una barrera estructural, sino que puede verse condicionada por el apoyo institucional. Por ejemplo, la implicación del Ayuntamiento en la fase expansiva podría facilitar la legitimación del sistema, aumentando su visibilidad y fortaleciendo tu integración (Corrons, 2014-15, p. 124-126).

También existe la posibilidad de que surjan dificultades en la asignación de reconocimiento de las tareas que generan valor, y por tanto son retribuidas con la moneda social, dentro de la fundación. Si los criterios no están bien definidos podría generar desmotivación o incluso conflictos entre los participantes por sentirse discriminados, lo que afectaría directamente al funcionamiento de la moneda.

FORTALEZAS

Amadip Esment presenta una serie de características que la convierten en un entorno adecuado para la implantación de una moneda social, ya que la entidad ya dispone de una estructura organizativa consolidada, con múltiples actividades, talleres y servicios en los que se podría integrar de forma efectiva el uso de una moneda comunitaria.

Además, existe una base de confianza y cooperación comunitaria que permitirían la implementación de este sistema económico interno, ya que este nuevo sistema se sustentaría en las relaciones de confianza entre los participantes (Hirota, 2019).

Otra importante fortaleza es la posibilidad de transformar el rol de los usuarios, pasando de ser receptores de servicios a ser participantes activos en intercambios económicos, lo que tiene un impacto claramente positivo en su autonomía y en su percepción de utilidad dentro de la comunidad. En este sentido, la propuesta de utilizar la moneda como reconocimiento de pequeñas tareas dentro de la fundación permite adaptar el sistema a distintos niveles de participación y capacidades, facilitando que los usuarios puedan incorporarse progresivamente al intercambio económico a través de su cooperación con la entidad.

Además, la existencia de actividad económica interna permite aplicar sistema de intercambio mutuo en los que los usuarios pueden generar “saldo” a través de su participación, sin necesidad de dinero previo, lo que puede resulta sumamente atractivo para reconocer las capacidades y actividades que no tienen cabida en el mercado laboral convencional, lo que refuerza aún más la inclusión dentro de la fundación.

En definitiva, esta combinación de comunidad bien cohesionada y actividad económica interna hacen a Esment un entorno especialmente adecuado para la aplicación de un sistema de crédito mutuo.

OPORTUNIDADES

La implementación de una moneda social abre oportunidades a la organización, como la oportunidad de redefinir el concepto de trabajo dentro de Esment, dando valor a las actividades que actualmente no son reconocidas económicamente, lo que permitiría motivar la participación de los usuarios en la iniciativa.

Además, puede contribuir a la creación de un micro sistema económico interno donde los intercambios se realicen dentro de la comunidad, reduciendo la dependencia del dinero convencional. Esto es especialmente relevanteAA porque permitiría activar recursos infrautilizados, permitiendo que las personas que no participan en el mercado laboral puedan contribuir con sus capacidades y que sean recompensados por ello.

Por otra parte, también existe la oportunidad de conectar con el entorno local estableciendo relaciones de confianza con comercio locales, asociaciones u otras entidades para reforzar el arraigo territorial y la integración social (Yuba, 2015-16, p. 35-36).  En línea con el comentario de Oscar Álvarez, la implicación de entidades locales, como el Ayuntamiento podría ampliar significativamente estas oportunidades, facilitando la expansión e integración del sistema y su legitimación social.

En definitiva, la moneda social puede actuar como una herramienta de innovación social introduciendo nuevas formas de organización económica basadas en la cooperación y en la participación (Hirota, 2019).

  1. Reflexión

Tras los comentarios de mis compañeros he replanteado algunos aspectos claves del análisis inicial, especialmente lo relacionado con la viabilidad del sistema y su diseño. En un primer omento se identificaba la falta de aceptación externa como una limitación importante, sin embargo, tras analizarlo detenidamente, se ha puesto de manifiesto que esto no constituye una barrera estructural, sino que depende en gran medida del diseño del sistema y de su integración en el entorno.

También se ha detectado la relevancia de los sistemas de intercambio mutuo, en los que los saldos se compensan entre los participantes sin necesidad de dinero previo (Corrons, 2017, p. 119-120), cuyo sistema es equivalente a los de crédito mutuo, que permiten superar una de las principales limitaciones de partida: la necesidad de liquidez para iniciar los intercambios. De esta forma, el problema deja de ser “cuántos participan” para centrarse en “cómo se organiza el intercambio”.

Por otra parte, también se ha reinterpretado la falta de aceptación externa como una cuestión más vinculada con el apoyo de entidades o instituciones locales que pueden contribuir, no solo en facilitar la aceptación de la moneda, sino en dotarla de reconocimiento y validez para ampliar su alcance. Dejando de ser un problema fijo y pasando a depender de factores como la legitimidad institucional y la confianza que sea capaz de generar.

De esta forma, el análisis evoluciona hacia una perspectiva en la que la moneda social deja de entenderse como una herramienta asilada y pasa a concebirse como una parte del “ecosistema de innovación social”, en el que el concepto de valor económico incorpora dimensiones que el mercado tradicional no reconoce, como el tiempo o las relaciones sociales. Así otros instrumentos, como los bancos de tiempo o los sistemas de intercambio mutuo no solo amplían las posibilidades de participación, sino que también obligan a replantear que se entiende por actividad económica útil. Lo que permite reconocer aportaciones que no tienen cabida en el mercado laboral convencional, pero sí generan valor dentro de la comunidad.

Para materializar este sistema en la práctica, sería muy interesante iniciar a través del enfoque del reconocimiento de tareas dentro de la fundación. De esta forma, la participación es más realista y adaptada a las personas que están formándose o que no pueden asumir responsabilidades más complejas, de forma tal que las contribuciones cotidianas tengan un mayor valor y sean retribuidas. Esto también plantea un reto importante: definir qué tareas generan valor y cómo se asigna ese reconocimiento sin generar desequilibrios, por lo que es especialmente importante diseñar un sistema con un criterio claro y equitativo.

Más allá de la moneda en sí, el verdadero desafío radica en diseñar un sistema que sea compatible y accesible con las necesidades de los usuarios y, que además sea práctico y funcional. Es decir, un sistema que no solo exista, sino que se utilice y tenga un impacto positivo real en la vida cotidiana de los usuarios. En definitiva, la clave no está tanto en la herramienta elegida, sino más bien en la capacidad de las personas para generar valor, confianza y continuidad en el tiempo, siendo el equilibrio social y económico donde reside tanto el potencial como la principal dificultad de este tipo de iniciativas.

 

 

 

Referencias:

Alvarez Muñoz, O. [Oscar] (2026) Contribución publicación inicial.

Canva (s.f.) Gráfico Análisis Dafo Foda Swot Doodle Multicolor [Plantilla de Canva]. Canva. https://www.canva.com/design/DAHGwYnLxy4/sCC60TxSepHmzBZ_ITcptA/edit

Corrons Giménez, A. F. [August Francesc] (2014-2015) Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico. [Trabajo final de master] Insititut Interuniversitari de Desenvolupament Local – Universitat Jaume I – Universitat de València. 

Google (2026) Gemini (V. 3 Flash) [Modelo de lenguaje extenso] 

Herranz Gil, E. [Ena] (2026) Contribución publicación inicial.

Hirota, Y. [Yasuyuki] (2019). Ventajas e inconvenientes del uso de las monedas sociales y complementarias (MSCS): ¿qué tipo de valores se ofrecen? International Journal of Community Currency Research, 23(1), 48-62. DOI: https://doi.org/10.15133/j.ijccr.2019.005

Yuba Peiró, A. [Alejandro] (2015-2016) Las monedas sociales, definición y análisis de experiencias. [Trabajo final de grado] Facultad de Economía y Empresa. Universidad de Zaragoza. https://zaguan.unizar.es/record/58127/files/TAZ-TFG-2016-3820.pdf;

Debate1en Análisis de DAFO: Aplicación de una moneda social en la Fundación Amadip Esment

  1. Rubén Corujo San Millán says:

    Hola Lucila,
    Me ha parecido muy interesante tu análisis sobre la posible aplicación de una moneda social en la Fundación Amadip Esment, especialmente porque partes de una idea muy realista: no planteas la moneda social como una solución general o abstracta, sino como un sistema de intercambio interno que podría crecer progresivamente hacia el entorno local. Creo que este enfoque gradual es una de las principales fortalezas de tu propuesta, ya que se adapta bien a una entidad que trabaja con personas con discapacidad y donde la accesibilidad, el acompañamiento y la confianza son aspectos fundamentales.
    Uno de los puntos que más destacaría de tu análisis es la idea de que la moneda social podría servir para reconocer tareas que actualmente no están remuneradas o suficientemente valoradas. Me parece una aportación muy relevante, porque en entidades como Amadip Esment muchas contribuciones cotidianas pueden tener un gran valor comunitario, aunque no siempre encajen dentro del mercado laboral convencional. En ese sentido, tu propuesta permite ampliar la idea de “valor económico” e incluir dimensiones como la participación, la cooperación, el tiempo y la autonomía personal.
    También considero acertado que señales como debilidad la necesidad de adaptar el sistema a la diversidad de usuarios. En este caso, la moneda social solo tendría sentido si fuera comprensible, accesible y flexible. Si el sistema fuera demasiado técnico o rígido, podría generar exclusión en lugar de inclusión. Por eso, me parece muy importante tu insistencia en que el diseño debe ajustarse a distintos niveles de autonomía y comprensión.
    En cuanto a las amenazas, me parece especialmente pertinente el riesgo de que la moneda quede limitada a algo simbólico si los usuarios no encuentran espacios reales donde utilizarla. Para que el sistema funcione, no basta con que las personas puedan obtener moneda; también deben tener opciones útiles y atractivas para gastarla. Quizá aquí podrías reforzar aún más la propuesta con ejemplos concretos de usos internos, como cafetería, talleres, actividades culturales, productos elaborados en la fundación o pequeños servicios comunitarios.
    También me parece muy adecuada tu reflexión sobre el papel del Ayuntamiento y de otros actores locales. La expansión externa no debería plantearse desde el principio como una exigencia, pero sí como una posible segunda fase. En ese sentido, creo que tu análisis muestra bien que la aceptación externa no es una barrera fija, sino una cuestión que depende de la confianza, la legitimidad institucional y la utilidad práctica de la moneda.
    Como posible mejora, quizá podrías matizar el riesgo de que el sistema de reconocimiento de tareas genere desigualdades internas. Has señalado muy bien que habría que definir qué tareas generan valor y cómo se reconocen, pero creo que sería interesante añadir que ese proceso debería hacerse de forma participativa, escuchando a usuarios, familias, profesionales y responsables de la entidad. Así se evitaría que la moneda social reprodujera jerarquías internas o generara comparaciones injustas entre participantes.
    En general, considero que tu propuesta es muy sólida porque no idealiza la moneda social, sino que la presenta como una herramienta con potencial, pero también con límites. La clave, como señalas, no estaría solo en crear una moneda, sino en construir un sistema útil, accesible y sostenible que refuerce la autonomía y la inclusión de las personas usuarias de Amadip Esment.

    Un saludo y buen semestre,
    Ruben C.

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Ecooo y una posible moneda social local

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Ecooo y una posible moneda social local

Cuando pensamos en una moneda social local, lo más habitual es asociarla a comercios de barrio, mercados de proximidad o redes de…
Cuando pensamos en una moneda social local, lo más habitual es asociarla a comercios de barrio, mercados de proximidad…

Cuando pensamos en una moneda social local, lo más habitual es asociarla a comercios de barrio, mercados de proximidad o redes de intercambio. Por eso, en un primer momento puede parecer raro relacionarla con una entidad como Ecooo, que trabaja en el ámbito de la energía. Aun así, creo que tiene sentido plantearlo, porque Ecooo no funciona como una empresa convencional, sino como una cooperativa sin ánimo de lucro que impulsa comunidades energéticas, autoconsumo e inversión en renovables desde una lógica muy conectada con el territorio y con la participación ciudadana (Ecooo Energía Ciudadana, s.f.).

Si hago un análisis DAFO, una de las primeras fortalezas que identifico es que Ecooo ya trabaja desde la comunidad, la cooperación y los proyectos colectivos. Además, participa en iniciativas compartidas como Som Comunitats, lo que demuestra que ya tiene cierta experiencia en el trabajo en red y en la colaboración con otras entidades (Ecooo Energía Ciudadana, 2025). Eso me parece importante porque una moneda social local solo puede funcionar si existe una base previa de confianza y de implicación comunitaria.

En cuanto a las debilidades, la principal es bastante clara, la energía no se intercambia de forma cotidiana como ocurre con otros bienes o servicios más cercanos al consumo diario. Eso hace que una moneda social tenga más difícil encontrar un uso frecuente y real dentro de la actividad principal de Ecooo. Además, una herramienta así necesita tiempo, coordinación y una comunidad suficientemente implicada. Si no existe esa base, puede quedarse en algo simbólico y no llegar a funcionar de verdad. Como señaló Martí en el debate, una de las claves está precisamente en que la comunidad perciba una utilidad real en el día a día.

Por otro lado, sí veo oportunidades interesantes. El webinar de August Corrons explica que las monedas complementarias pueden servir para reforzar la economía local, la cohesión social y la sostenibilidad del territorio (Corrons, 2026). En el caso de Ecooo, creo que una moneda social podría tener sentido si ayudara a conectar mejor las comunidades energéticas con comercios, asociaciones o redes vecinales del entorno. También recojo aquí una idea que surgió en el debate con Martí y que me parece útil, y es entender la moneda social como una especie de “desatascador”, es decir, como una herramienta que ayude a que el valor circule dentro del territorio y no se pierda.

Además, a partir de la aportación de Mónica, me parece interesante pensar que en Ecooo la moneda social quizá no tendría tanto sentido como medio de pago de la energía, sino más bien como forma de reconocer aportaciones no monetarias. Por ejemplo, podría servir para valorar el tiempo dedicado a la gestión de la comunidad, la participación en tareas compartidas o el apoyo mutuo entre personas socias. Ahí es donde veo un vínculo claro con los bancos de tiempo, porque permitiría dar valor a trabajos que sostienen la comunidad pero que muchas veces pasan desapercibidos.

Respecto a las amenazas, creo que la principal es que una iniciativa así se perciba como poco práctica o demasiado compleja. Si la comunidad no le ve una utilidad clara, puede terminar generando rechazo o desinterés. Además, también habría que cuidar mucho la gobernanza. No todas las personas tienen el mismo tiempo ni la misma capacidad para participar en tareas comunitarias, así que un mal diseño podría generar desigualdades internas en lugar de reforzar la cooperación. En ese punto, la reflexión compartida con Mónica también resulta útil, porque pone el foco en la necesidad de diseñar el sistema de forma clara y consensuada para evitar tensiones dentro de la comunidad.

Por todo ello, mi impresión final es que una moneda social local podría aportar valor a Ecooo, pero solo si se plantea como una herramienta complementaria y vinculada a necesidades reales del territorio. No la veo como sustituta del euro ni como respuesta a la parte más estructural del proyecto energético. Para eso, las finanzas éticas siguen teniendo mucho más sentido. En cambio, sí creo que la moneda social o incluso fórmulas próximas a los bancos de tiempo podrían ser útiles para reforzar la dimensión comunitaria, reconocer aportaciones invisibles y fortalecer el vínculo de Ecooo con su entorno.

En el caso de Ecooo la clave no estaría en usar una moneda social para pagar la energía, sino en utilizarla, si llega a tener sentido, como una herramienta para generar más comunidad, más arraigo local y más participación.

 Bibliografía:

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.

Ecooo Energía Ciudadana. (2025, 3 de abril). Nace una alianza cooperativa para impulsar comunidades energéticas a nivel estatal. Ecooo. https://ecooo.es/blog/alianza-cooperativa-comunidades-energeticas/

Ecooo Energía Ciudadana. (s. f.). Conoce Ecooo a fondo: el equipo y la organización. Ecooo. https://ecooo.es/quienes-somos/

UOC. (s. f.). Entrevista a la Asociación ECOL3VNG (La Turuta). Universitat Oberta de Catalunya.

Utilización de IA:

Para la elaboración de esta actividad he utilizado ChatGPT como herramienta de apoyo. Su uso se ha centrado principalmente en la organización de ideas y en la mejora de la redacción.

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