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Emaús Fundación Social ante los retos de la Economía Social y Solidaria: digitalización, monedas sociales y políticas públicas

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Emaús Fundación Social ante los retos de la Economía Social y Solidaria: digitalización, monedas sociales y políticas públicas

Introducción La Economía Social y Solidaria (ESS) plantea una forma de entender la actividad económica en la que la generación de valor…
Introducción La Economía Social y Solidaria (ESS) plantea una forma de entender la actividad económica en la que la…

Emaús Fundación Social - Emaús Gizarte Fundazioa - Informe del sector de las ONGD

Introducción

La Economía Social y Solidaria (ESS) plantea una forma de entender la actividad económica en la que la generación de valor social, la sostenibilidad ambiental y la participación colectiva ocupan un lugar central. A lo largo del curso, el caso de Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra, ha permitido observar cómo estos principios se concretan en una entidad con una trayectoria sólida, arraigo territorial y una clara orientación transformadora.

Emaús no se limita a prestar servicios de recogida, reutilización, reciclaje y venta de objetos. Su actividad conecta tres dimensiones que resultan esenciales para la ESS: la acogida de personas con dificultades, la creación de oportunidades de inclusión sociolaboral y la defensa de un modelo de consumo más circular y responsable. Por ello, constituye un caso especialmente pertinente para elaborar una síntesis del curso y analizar cómo una entidad concreta se relaciona con los grandes marcos de política pública que hoy buscan reforzar la economía social.

Este artículo integra los aprendizajes trabajados en torno a los principios de la ESS, la digitalización, las finanzas éticas y las monedas sociales, y los vincula con instrumentos institucionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea, el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, la nueva Ley 1/2026 de impulso de la economía social y el III Plan Integral de Economía Social de Navarra 2025-2028. Finalmente, se reflexiona sobre el papel de la contratación pública y sobre el potencial transformador de Emaús en su contexto.

1. Presentación de la entidad: misión, ámbito y valores

Emaús Fundación Social es una entidad sin ánimo de lucro que desarrolla su actividad en Navarra y que articula una propuesta social, ambiental y económica. Su misión se expresa en la acogida de personas con dificultades y en la construcción de oportunidades de vida y trabajo mediante actividades vinculadas a la recuperación de objetos, la reutilización y el reciclaje.

Esta combinación de objetivos permite comprender la entidad desde una lógica propia de la ESS. Por un lado, Emaús orienta su actividad hacia la inclusión de personas en situación de vulnerabilidad. Por otro, genera un impacto ambiental positivo al prolongar la vida útil de bienes que, de otro modo, podrían convertirse en residuos. Además, su modelo se apoya en valores de solidaridad, dignidad, utilidad social y responsabilidad colectiva.

En este sentido, Emaús encarna una economía que no separa la producción de valor económico de sus consecuencias sociales y ecológicas. La entidad muestra que la actividad económica puede organizarse de forma distinta: no solo para intercambiar bienes o prestar servicios, sino también para reconstruir vínculos, reducir desigualdades y promover una cultura de reutilización.

2. Síntesis de los aprendizajes del curso

2.1. Emaús como experiencia de Economía Social y Solidaria

Uno de los principales aprendizajes del curso ha sido reconocer que la ESS no se define únicamente por una forma jurídica, sino por una serie de prácticas y finalidades. En el caso de Emaús, destacan varios rasgos característicos.

En primer lugar, la centralidad de las personas. La entidad prioriza la acogida, la inclusión y el acompañamiento de quienes atraviesan situaciones de dificultad. En segundo lugar, la orientación al bien común. Su actividad no se limita a atender necesidades individuales, sino que genera beneficios para el conjunto de la sociedad a través de la reducción de residuos, la reutilización y la sensibilización ambiental. En tercer lugar, la coherencia entre medios y fines. Emaús no persigue únicamente resultados sociales, sino que organiza su actividad cotidiana de acuerdo con una lógica de solidaridad, trabajo compartido y responsabilidad social.

Este enfoque permite comprender por qué Emaús es un caso de estudio sólido dentro de la ESS: combina impacto social, sostenibilidad ambiental y arraigo local, tres pilares fundamentales para pensar alternativas económicas con capacidad real de transformación.

2.2. Digitalización: una herramienta útil, pero no neutra

En la actividad dedicada a la digitalización, el caso de Emaús mostró que la incorporación de herramientas digitales puede fortalecer la visibilidad, la comunicación y la eficiencia organizativa de una entidad de la ESS. La digitalización puede facilitar la difusión de sus servicios, mejorar la relación con la ciudadanía y ampliar el alcance de sus mensajes de sensibilización.

Sin embargo, también quedó claro que la digitalización no debe asumirse como un fin en sí mismo. En una entidad con fuerte vocación social, la tecnología solo resulta valiosa cuando se pone al servicio de la misión y no cuando desplaza la relación humana, la proximidad o la participación. La existencia de brechas digitales, la dependencia de plataformas privadas y la posible pérdida de contacto directo son riesgos que deben tenerse en cuenta.

Por ello, una lectura crítica del proceso de digitalización conduce a una conclusión importante: Emaús puede beneficiarse de las herramientas tecnológicas, pero debe hacerlo preservando su identidad. La innovación digital será coherente con la ESS si mejora la inclusión, la accesibilidad y la capacidad de intervención social de la entidad.

2.3. Finanzas éticas y sostenibilidad económica

Otro eje del curso ha sido la reflexión sobre las finanzas éticas y su papel en el fortalecimiento de la ESS. En una entidad como Emaús, esta cuestión es especialmente relevante porque su sostenibilidad no depende únicamente de generar ingresos, sino de hacerlo sin renunciar a sus valores fundacionales.

Las finanzas éticas aportan una mirada que conecta la obtención de recursos con criterios de transparencia, impacto social y responsabilidad colectiva. En términos prácticos, una mayor vinculación con instrumentos de financiación alineados con la economía social podría reforzar proyectos de innovación, modernización de infraestructuras, economía circular y expansión de servicios.

Además, esta perspectiva invita a pensar la sostenibilidad económica de forma amplia. No se trata solo de disponer de financiación, sino de construir un ecosistema económico compatible con la misión de la entidad. En ese ecosistema, la colaboración con administraciones públicas, redes de economía social y entidades financieras comprometidas con el impacto positivo puede ser determinante.

2.4. Monedas sociales: una propuesta con potencial y límites

La actividad dedicada a las monedas sociales permitió valorar la posible implantación de una moneda social local vinculada a Emaús. El análisis realizado mostró que la idea tiene sentido en la medida en que puede reforzar circuitos de proximidad, fidelizar a la comunidad, impulsar compras en espacios de reutilización y visibilizar una forma alternativa de intercambio.

La principal fortaleza de la propuesta reside en que Emaús ya cuenta con una identidad coherente con los valores de la ESS. Una moneda social no aparecería como un elemento artificial, sino como una extensión posible de una lógica ya existente basada en solidaridad, economía circular y vínculo comunitario.

No obstante, también se identificaron condiciones imprescindibles para su viabilidad. Una moneda social requiere una red suficientemente amplia de actores implicados, aceptación ciudadana, coordinación con administraciones y objetivos claramente definidos. Sin estos elementos, podría convertirse en una iniciativa simbólica con escasa capacidad transformadora. La conclusión, por tanto, no es que Emaús deba implantar necesariamente una moneda social, sino que esta herramienta puede ser valiosa si forma parte de una estrategia territorial más amplia y bien articulada.

3. Alineación con los grandes marcos de política pública

3.1. Objetivos de Desarrollo Sostenible

La actividad de Emaús se alinea de forma clara con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible. En primer lugar, contribuye al ODS 1, fin de la pobreza, al desarrollar una acción orientada a personas en situación de dificultad. En segundo lugar, conecta con el ODS 8, trabajo decente y crecimiento económico, al crear oportunidades de inclusión sociolaboral. También se vincula con el ODS 10, reducción de las desigualdades, al priorizar la integración de colectivos vulnerables.

Desde la dimensión ambiental, Emaús se relaciona especialmente con el ODS 12, producción y consumo responsables, gracias a su apuesta por la reutilización y la reducción de residuos. Asimismo, su trabajo puede asociarse con el ODS 13, acción por el clima, en la medida en que la economía circular contribuye a limitar impactos ambientales vinculados al consumo lineal. Finalmente, el ODS 17, alianzas para lograr los objetivos, resulta pertinente porque el fortalecimiento de la ESS depende cada vez más de la cooperación entre entidades sociales, ciudadanía y administraciones públicas.

3.2. Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea

El Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea, adoptado en 2021 y revisado en 2026, busca mejorar las condiciones marco del sector, ampliar las oportunidades de financiación y reforzar su visibilidad. La experiencia de Emaús encaja plenamente en esta orientación.

Por un lado, la entidad representa el tipo de organización que la Unión Europea identifica como clave para generar empleo inclusivo, cohesión social y respuestas sostenibles a problemas complejos. Por otro, sus actividades muestran la necesidad de políticas públicas que no se limiten a reconocer la economía social de forma simbólica, sino que la doten de instrumentos reales para crecer, innovar y consolidarse.

La revisión intermedia de 2026 refuerza esta lectura, al subrayar la continuidad de la agenda europea y la necesidad de seguir desarrollando medidas que fortalezcan los ecosistemas de economía social. Emaús puede ser vista, por tanto, como una entidad alineada con la estrategia europea tanto por sus fines como por su forma de intervención.

3.3. PERTE de Economía Social y de los Cuidados

En España, el PERTE de Economía Social y de los Cuidados constituye uno de los principales instrumentos para impulsar iniciativas con impacto social, territorial y comunitario. Sus objetivos incluyen fortalecer la economía social y transformar servicios vinculados a los cuidados, la inclusión y la atención a las personas.

Aunque Emaús no se define exclusivamente como una entidad de cuidados, sí desarrolla una labor estrechamente relacionada con la inclusión, la acogida y la mejora de las condiciones de vida de personas en situación de vulnerabilidad. Además, su dimensión ambiental y su potencial de innovación la convierten en una organización que puede beneficiarse de políticas orientadas a modernización, digitalización y generación de impacto local.

3.4. Ley 1/2026 de impulso de la economía social

La aprobación de la Ley 1/2026, integral de impulso de la economía social, refuerza el marco jurídico del sector y actualiza su reconocimiento institucional. Esta norma consolida un modelo económico que prioriza a las personas, favorece formas empresariales más democráticas y avanza en cuestiones como la igualdad y la digitalización.

Para una entidad como Emaús, este nuevo marco resulta relevante por dos motivos. Primero, porque reconoce la importancia estratégica de la economía social en la construcción de respuestas a los retos actuales. Segundo, porque legitima una agenda pública en la que entidades con finalidad social y arraigo comunitario deben ocupar un lugar más central.

3.5. Navarra y el III Plan Integral de Economía Social 2025-2028

La ubicación de Emaús en Navarra permite incorporar un elemento territorial especialmente pertinente. La Comunidad Foral aprobó en 2025 el III Plan Integral de Economía Social de Navarra 2025-2028, orientado a reforzar el empleo de calidad, el compromiso social y la sostenibilidad del sector.

La actividad de Emaús se alinea de manera directa con este enfoque. Su labor combina inclusión, sostenibilidad y dinamización territorial, lo que la convierte en una entidad representativa de los objetivos que persigue el plan. Además, Navarra reconoce la economía social como un ámbito estratégico, lo que abre oportunidades para reforzar la cooperación entre administraciones públicas y organizaciones de base social.

3.6. Ateneos Cooperativos: una referencia no aplicable territorialmente, pero sí útil como comparación

El enunciado de la actividad menciona los Ateneos Cooperativos en caso de entidades ubicadas en Cataluña. Dado que Emaús Navarra desarrolla su actividad en la Comunidad Foral, este instrumento no resulta aplicable de manera directa. No obstante, sí puede tomarse como referencia comparativa de política pública territorial.

Los Ateneos Cooperativos muestran cómo una administración puede construir redes de apoyo, acompañamiento, asesoramiento y consolidación de iniciativas de economía social desde el territorio. Aunque Navarra cuenta con instrumentos propios, el modelo catalán permite ilustrar la importancia de generar infraestructuras públicas de apoyo continuado a la ESS, no solo ayudas puntuales.

4. El papel de la contratación pública en la sostenibilidad e impacto de Emaús

La contratación pública puede desempeñar un papel decisivo en el fortalecimiento de entidades como Emaús. No se trata únicamente de que la administración compre bienes o servicios, sino de que oriente su gasto hacia objetivos sociales y ambientales.

La legislación española permite introducir criterios sociales y ambientales en la contratación pública, así como reservar determinados contratos a centros especiales de empleo de iniciativa social y empresas de inserción en las condiciones previstas por la normativa. Aunque la aplicabilidad concreta a Emaús dependerá de su encaje jurídico y de cada licitación, el principio general es claro: la contratación pública puede convertirse en una herramienta de transformación cuando premia la inclusión, la sostenibilidad y el impacto comunitario.

En el caso de Emaús, esta vía podría resultar relevante en ámbitos como la recogida selectiva, la preparación para la reutilización, la gestión de objetos recuperables, la sensibilización ambiental o proyectos de economía circular con dimensión social. Además, una contratación pública bien diseñada puede aportar estabilidad, facilitar planificación a medio plazo y reconocer el valor añadido de entidades que generan beneficios colectivos más allá del precio inmediato.

Sin embargo, también conviene mantener una mirada crítica. Si los procedimientos de contratación priorizan en exceso el menor coste o exigen capacidades administrativas difíciles de asumir para entidades sociales, pueden terminar excluyendo precisamente a los actores que más contribuyen al bien común. Por eso, la contratación pública transformadora requiere criterios adecuados, proporcionalidad y una comprensión real del valor social generado.

5. Valoración global del potencial transformador de la entidad

Emaús Fundación Social presenta un alto potencial transformador porque actúa simultáneamente sobre varias dimensiones de la vida social. Interviene en la inclusión de personas, promueve empleo y actividad significativa, reduce residuos, fomenta la reutilización y sensibiliza a la ciudadanía sobre modelos de consumo alternativos.

Su fortaleza principal es que no plantea la transformación como un discurso abstracto, sino como una práctica cotidiana. Cada objeto recuperado, cada proceso de acogida y cada oportunidad de participación muestran que es posible organizar la economía desde otros criterios. Esta coherencia entre misión y actividad es precisamente lo que convierte a Emaús en un caso emblemático de la ESS.

Aun así, su impacto puede ampliarse si se consolidan tres líneas de trabajo. La primera es una digitalización cuidada, que mejore procesos sin debilitar la cercanía. La segunda es una mayor articulación con instrumentos de financiación ética, redes locales y políticas públicas. La tercera es el desarrollo de alianzas institucionales y comunitarias que refuercen su papel como agente territorial de transformación.

Conclusión

El caso de Emaús Fundación Social permite sintetizar de manera clara los aprendizajes del curso. La entidad representa una experiencia de ESS con fuerte arraigo social, una actividad ambientalmente relevante y una capacidad significativa para dialogar con los retos de la digitalización, las finanzas éticas y las monedas sociales.

Su análisis también demuestra que la economía social no puede crecer únicamente a partir del esfuerzo interno de las organizaciones. Necesita políticas públicas ambiciosas, marcos normativos favorables, financiación coherente y contratación pública con criterios de impacto. En ese sentido, los ODS, el Plan de Acción de la Unión Europea, el PERTE estatal, la Ley 1/2026 y el III Plan Integral de Economía Social de Navarra no son referencias externas, sino marcos que ayudan a comprender y potenciar la contribución de Emaús.

En definitiva, Emaús muestra que otra economía no solo es deseable, sino practicable. Su experiencia permite concluir que la ESS gana fuerza cuando combina acción local, visión crítica y capacidad de incidencia en las políticas públicas.

6. Interacción con la entidad

Con el fin de contrastar el análisis y recoger la perspectiva de la propia organización, el 11 de mayo de 2026 se envió un correo electrónico a Emaús Fundación Social. En dicho mensaje se plantearon tres cuestiones vinculadas al papel de las políticas públicas, la posible contribución de la contratación pública a su impacto social y ambiental, y las oportunidades y límites de herramientas como la digitalización o las monedas sociales.

A fecha de cierre de este artículo, no se había recibido respuesta por parte de la entidad. No obstante, se incorpora como evidencia del intento de contacto la captura del mensaje enviado, en coherencia con la voluntad de enriquecer el análisis mediante un diálogo directo con Emaús.

*Adjunto captura de pantalla*

Referencias

Comisión Europea. (2021). Social Economy Action Plan. EU Social Economy Gateway. https://social-economy-gateway.ec.europa.eu/eu-initiatives_en

Comisión Europea. (2026). SEAP mid-term review. EU Social Economy Gateway. https://social-economy-gateway.ec.europa.eu/eu-initiatives/seap-mid-term-review_en

España. (2017). Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público. Boletín Oficial del Estado. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2017-12902

España. (2026). Ley 1/2026, de 8 de abril, integral de impulso de la economía social. Boletín Oficial del Estado. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2026-7967

Generalitat de Catalunya. (s. f.). Xarxa d’Ateneus Cooperatius. https://treball.gencat.cat/ca/ambits/economia_social/vols_crear_una_cooperativa_o_una/ateneus/

Gobierno de España. (s. f.). PERTE de economía social y de los cuidados. Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. https://planderecuperacion.gob.es/como-acceder-a-los-fondos/pertes/perte-de-economia-social-y-de-los-cuidados

Gobierno de Navarra. (2025, 30 de julio). Aprobado el III Plan de Economía Social de Navarra, pensado para potenciar el empleo de calidad, el compromiso social y la sostenibilidad. https://www.navarra.es/es/-/nota-prensa/aprobado-el-iii-plan-de-economia-social-de-navarra-pensado-para-potenciar-el-empleo-de-calidad-el-compromiso-social-y-la-sostenibilidad

Naciones Unidas. (s. f.). The 17 goals. Sustainable Development Goals. https://sdgs.un.org/goals

Traperos de Emaús Navarra. (s. f.). Quiénes somos. https://www.emausnavarra.org/quienes-somos.php

Traperos de Emaús Navarra. (2025). Memoria anual 2024. https://www.emausnavarra.org/documents/MemoriaAnual2024.pdf

Debate0en Emaús Fundación Social ante los retos de la Economía Social y Solidaria: digitalización, monedas sociales y políticas públicas

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Análisis DAFO definitivo sobre la posible implantación de una moneda social local en Emaús Fundación Social

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Análisis DAFO definitivo sobre la posible implantación de una moneda social local en Emaús Fundación Social

1. Presentación del caso analizado Para esta actividad he seleccionado la entidad Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra. Se trata de una organización sin ánimo de lucro con una fuerte implantación territorial, dedicada a la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad, así como a la recogida, preparación para la reutilización, reciclaje y venta de objetos de segunda mano. La entidad se sitúa dentro del marco de la Economía Social y Solidaria, ya que…
1. Presentación del caso analizado Para esta actividad he seleccionado la entidad Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como…

1. Presentación del caso analizado

Para esta actividad he seleccionado la entidad Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra. Se trata de una organización sin ánimo de lucro con una fuerte implantación territorial, dedicada a la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad, así como a la recogida, preparación para la reutilización, reciclaje y venta de objetos de segunda mano.

La entidad se sitúa dentro del marco de la Economía Social y Solidaria, ya que combina una finalidad social, ambiental y económica. Su actividad no se limita a la gestión de residuos, sino que busca generar empleo inclusivo, promover la reutilización, reducir el impacto ambiental y fortalecer formas de consumo más responsables. Por ello, Emaús constituye un caso especialmente interesante para analizar la posible influencia de una moneda social local, un banco de tiempo o fórmulas de intercambio no monetario.

Parto de la idea de que una moneda social no debe entenderse como un sustituto del euro ni como una solución automática a los problemas económicos de la entidad. Más bien, debería plantearse como una herramienta complementaria, orientada a reforzar circuitos económicos de proximidad, reconocer aportaciones comunitarias, fomentar la cooperación y dar más visibilidad al valor social y ambiental de la reutilización.

Esta idea fue destacada también en el comentario recibido por Karen Peña, quien señaló que uno de los puntos fuertes del análisis era precisamente no idealizar la moneda social, sino situarla como un instrumento paralelo al sistema monetario convencional. Además, su aportación me ha ayudado a concretar más cómo podría aplicarse esta herramienta en el día a día de Emaús y a ampliar la mirada hacia el ecosistema local.

2. Ideas principales surgidas en el debate

A partir del debate con compañeros/as, considero que hay tres ideas que deben incorporarse al análisis definitivo.

En primer lugar, la moneda social debe entenderse como una herramienta complementaria y no sustitutiva. En el caso de Emaús, no tendría sentido plantearla como una alternativa para pagar salarios, cubrir obligaciones fiscales o sustituir relaciones económicas formales. Su valor estaría en reforzar dimensiones comunitarias, participativas y de proximidad.

En segundo lugar, Karen señaló que sería importante concretar mejor cómo funcionaría la moneda social en la práctica. Esta aportación me parece muy relevante, porque un análisis DAFO no debe quedarse solo en la teoría. En el caso de Emaús, la moneda podría utilizarse en actividades concretas como talleres de reparación, campañas de reutilización, mercadillos sociales, participación comunitaria, voluntariado, educación ambiental o colaboración vecinal.

Por ejemplo, una persona podría recibir una pequeña cantidad de moneda social por participar en un taller comunitario de reparación de muebles o bicicletas, colaborar en una campaña de sensibilización ambiental o apoyar en un mercadillo solidario. Posteriormente, podría utilizar esa moneda para obtener descuentos en productos de segunda mano, participar en actividades formativas, acceder a talleres o intercambiar servicios dentro de una red local de entidades colaboradoras.

En tercer lugar, el debate ha reforzado la importancia del ecosistema local. Una moneda social no puede depender únicamente de Emaús. Para que tenga utilidad real, necesitaría la implicación de otros actores: pequeños comercios, asociaciones vecinales, cooperativas, entidades de ESS, administraciones públicas y ciudadanía. Sin esa red, la moneda correría el riesgo de quedarse en una iniciativa simbólica con poca capacidad transformadora.

3. Análisis DAFO definitivo

Fortalezas

La principal fortaleza de Emaús es su propia identidad como entidad de Economía Social y Solidaria. La organización ya trabaja desde valores como la solidaridad, la justicia social, la cooperación, el trabajo digno, la sostenibilidad y el arraigo territorial. Por ello, una moneda social local no supondría introducir una lógica completamente nueva, sino formalizar parcialmente prácticas que ya están presentes en su modelo.

Como señaló Karen en su comentario, Emaús ya funciona en parte bajo lógicas similares a las de una moneda social, aunque no estén formalizadas. La entidad recoge objetos que han perdido valor en el mercado convencional, los recupera mediante trabajo humano y los devuelve a la comunidad a través de tiendas de segunda mano. De esta forma, ya genera una circulación alternativa de valor basada en la reutilización, la proximidad y la utilidad social.

Otra fortaleza es su fuerte implantación territorial. Emaús tiene relación con personas usuarias, trabajadoras, voluntarias, consumidoras, administraciones públicas y ciudadanía. Esta red previa de confianza podría facilitar la puesta en marcha de un sistema complementario de intercambio.

También destaca su conexión directa con la economía circular. La actividad de Emaús permite reducir residuos, alargar la vida útil de los objetos y promover un consumo más responsable. Una moneda social podría reforzar esta dimensión, incentivando comportamientos vinculados a la reparación, la reutilización y la participación comunitaria.

Finalmente, la entidad cuenta con legitimidad social. Al tratarse de una organización reconocida y consolidada, tendría mayor capacidad para generar confianza en una iniciativa de este tipo que un proyecto creado desde cero.

Debilidades

La primera debilidad es la complejidad organizativa de Emaús. La entidad no solo realiza actividades comunitarias, sino que también gestiona inserción sociolaboral, logística, residuos, tiendas, acompañamiento social, relaciones institucionales y obligaciones legales. Implantar una moneda social exigiría tiempo, coordinación, formación, seguimiento y recursos técnicos.

Otra debilidad es que parte de las personas vinculadas a la entidad pueden encontrarse en situaciones de vulnerabilidad económica, social, administrativa o digital. Esto obliga a diseñar cualquier sistema de moneda social con mucha accesibilidad. Si el sistema fuera demasiado técnico, digital o difícil de entender, podría excluir precisamente a quienes se pretende beneficiar.

Además, no toda la actividad de Emaús puede integrarse en una moneda social. Los salarios, los contratos, las obligaciones fiscales, los costes de transporte, las inversiones técnicas o las relaciones con administraciones públicas seguirían dependiendo del euro. Por tanto, la moneda social solo podría tener un papel complementario y limitado.

También puede existir el riesgo de sobrecargar a la entidad. Si la moneda exige demasiada gestión administrativa, control de saldos, resolución de conflictos o búsqueda constante de comercios colaboradores, podría convertirse en una carga más que en una herramienta útil.

Oportunidades

Las oportunidades son especialmente relevantes si la moneda social se diseña de forma gradual y vinculada a usos concretos. En primer lugar, podría reforzar actividades ya presentes en Emaús, como la reparación, la reutilización, la educación ambiental, los mercadillos sociales y el consumo responsable.

Por ejemplo, la moneda podría utilizarse para reconocer la participación en talleres comunitarios, campañas de recogida, actividades de sensibilización o proyectos de apoyo mutuo. A cambio, las personas participantes podrían usarla en determinados espacios de Emaús, como tiendas de segunda mano, talleres formativos o actividades comunitarias. Esto permitiría que la moneda tuviera una utilidad clara y visible.

En segundo lugar, la moneda social podría fortalecer el arraigo territorial. Si se implicaran pequeños comercios, asociaciones vecinales, cooperativas o entidades sociales, se podría crear una red local donde el valor permaneciera más tiempo en el territorio. Esta idea conecta directamente con las finanzas éticas, que proponen una gestión del dinero orientada al bien común, la transparencia y la transformación social.

Otra oportunidad es la posibilidad de reforzar la dimensión comunitaria de Emaús. La entidad no solo gestiona objetos, sino que también genera relaciones sociales. Una moneda social podría ayudar a visibilizar aportaciones que el mercado convencional no siempre reconoce, como el tiempo, los cuidados, la colaboración vecinal o el compromiso ambiental.

También podría contribuir a la resiliencia comunitaria. En contextos de crisis económica o pérdida de poder adquisitivo, las monedas sociales y los bancos de tiempo pueden facilitar intercambios que no dependan exclusivamente del dinero oficial. Esto no elimina la necesidad de recursos económicos reales, pero sí puede complementar ciertas dinámicas de apoyo mutuo.

Finalmente, una moneda social podría servir como herramienta pedagógica. Ayudaría a reflexionar sobre qué entendemos por valor, cómo circula el dinero, qué actividades merecen reconocimiento y cómo se pueden construir economías más justas, sostenibles y cercanas.

Amenazas

La principal amenaza es la falta de masa crítica. Una moneda social solo funciona si existe una comunidad suficientemente activa que la use, la acepte y la considere útil. Si pocas personas participan o si hay pocos lugares donde gastarla, la moneda puede perder atractivo rápidamente.

Otra amenaza es que la iniciativa se quede en algo simbólico. Si la moneda social no resuelve necesidades reales o no se integra en actividades concretas, puede convertirse en una propuesta interesante en el discurso, pero débil en la práctica.

También existe el riesgo de una mala interpretación. En una entidad que trabaja con personas en situación de vulnerabilidad, es fundamental evitar que la moneda social pueda parecer una forma de sustituir salarios, abaratar trabajo o compensar con moneda alternativa lo que debería reconocerse en euros. Por eso, su uso debería ser siempre voluntario, complementario y comunitario.

Otra amenaza está relacionada con la coordinación externa. Como señaló Karen, el éxito de la moneda no dependería solo de Emaús, sino de la implicación de comercios, administraciones y otras entidades. Si no se construye una red local sólida, la moneda tendría un recorrido muy limitado.

Finalmente, existen posibles riesgos jurídicos, fiscales y contables. Aunque la moneda social se plantee como una herramienta comunitaria, debería diseñarse con transparencia, normas claras y seguridad para todas las personas participantes.

4. Ejemplo aplicado de funcionamiento

Para visualizar mejor la propuesta, se podría plantear una experiencia piloto en un barrio o municipio concreto donde Emaús tenga presencia.

Por ejemplo, Emaús podría crear una moneda social local vinculada a actividades de reutilización y participación comunitaria. Una persona recibiría moneda social por participar en un taller de reparación de ropa, colaborar en una campaña de recogida de objetos o ayudar en una actividad de sensibilización ambiental. Después, podría utilizar esa moneda para obtener descuentos en productos de segunda mano, asistir a talleres de formación, intercambiar servicios en un banco de tiempo o consumir en pequeños comercios adheridos.

También podría aplicarse a través de un banco de tiempo. Por ejemplo, una persona ofrece una hora de apoyo en una actividad comunitaria y después puede recibir una hora de ayuda en otra tarea, como reparación básica, acompañamiento, formación digital o intercambio de conocimientos. Este modelo permitiría reconocer capacidades que no siempre tienen espacio en el mercado laboral, pero que sí generan valor social.

Esta experiencia debería empezar de forma limitada, con pocos usos claros y bien explicados. Después, si funciona, podría ampliarse progresivamente a otras entidades de ESS, comercios locales o asociaciones vecinales.

5. Reflexión crítica sobre finanzas éticas, bancos de tiempo y monedas sociales

Las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales plantean oportunidades importantes para una entidad como Emaús, pero también retos significativos.

Su principal oportunidad es que permiten cuestionar la idea de que el valor solo puede medirse en dinero convencional. En el caso de Emaús, muchas actividades tienen un valor social y ambiental muy alto: reparar, reutilizar, acompañar, formar, sensibilizar o construir comunidad. Una moneda social podría ayudar a visibilizar ese valor y a reforzar comportamientos coherentes con la Economía Social y Solidaria.

Además, estas herramientas pueden fortalecer la economía local. En lugar de favorecer la salida de recursos hacia grandes plataformas o circuitos económicos alejados del territorio, una moneda social puede ayudar a que los intercambios permanezcan en el entorno cercano. Esto puede beneficiar a entidades sociales, pequeños comercios, productores locales y ciudadanía.

También pueden favorecer la participación. Un banco de tiempo o una moneda social bien diseñada puede permitir que personas con pocos recursos económicos participen en intercambios comunitarios aportando tiempo, conocimientos o habilidades. Esto puede reforzar la autoestima, la autonomía y el sentido de pertenencia.

Sin embargo, estas herramientas también tienen límites. No pueden sustituir derechos laborales, salarios dignos, financiación pública o recursos económicos estables. Tampoco funcionan automáticamente por el simple hecho de ser “sociales”. Necesitan confianza, organización, normas claras, utilidad práctica y continuidad.

En el caso de Emaús, el reto principal sería encontrar un equilibrio. La moneda social no debería añadir más carga a una organización ya compleja, ni generar desigualdades entre quienes participan más o menos, ni excluir a personas con brecha digital. Por ello, debería implantarse de manera prudente, participativa y evaluable.

En conclusión, considero que las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales pueden ser herramientas valiosas para Emaús si se ponen al servicio de su misión social y ambiental. Su utilidad no estaría en sustituir la economía formal, sino en ampliar la capacidad de la entidad para crear comunidad, reforzar la reutilización, reconocer aportaciones sociales y construir redes locales de cooperación.

6. Conclusión final

El análisis DAFO definitivo muestra que Emaús Fundación Social cuenta con fortalezas importantes para explorar una moneda social local: arraigo territorial, legitimidad social, coherencia con los principios de la ESS y una actividad directamente relacionada con la economía circular y la reutilización.

Al mismo tiempo, existen debilidades y amenazas que obligan a actuar con realismo. La complejidad organizativa, la necesidad de recursos, la posible brecha digital, la falta de masa crítica y los riesgos de mala interpretación son aspectos que no pueden ignorarse.

Por ello, mi propuesta final es que Emaús no debería implantar una moneda social de forma general e inmediata, sino comenzar con una experiencia piloto, limitada y bien acompañada. Esta experiencia podría centrarse en actividades comunitarias, talleres de reparación, mercadillos sociales, educación ambiental, bancos de tiempo y alianzas con pequeños comercios o entidades de ESS.

De esta forma, la moneda social no sería un cambio radical, sino una evolución natural de prácticas que Emaús ya desarrolla: recuperar objetos, reconstruir vínculos, dar valor a lo que el mercado descarta y fortalecer la comunidad desde la justicia social y la sostenibilidad.

Bibliografía

Ajuntament de Vilanova i la Geltrú. (s. f.). Associació Ecol3vng. https://www.vilanova.cat/directori/detall?id=44320

Cajamar. (s. f.). Las microfinanzas: caracterización e instrumentos. Cajamar Caja Rural.

EINA Navarra. (2025). Catálogo de empresas de inserción de Navarra. https://www.einavarra.org/wp-content/uploads/2025/01/Catalogo-empresas-de-insercion-2025.pdf

Emaús Navarra. (s. f.). Traperos de Emaús Navarra. https://www.emausnavarra.org

Gobierno de Navarra. (2024, 9 de octubre). El último año se recogieron en Navarra más de 1.700 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos domésticos. https://www.navarra.es/es/-/nota-prensa/el-ultimo-ano-se-recogieron-en-navarra-mas-de-1700-toneladas-de-residuos-de-aparatos-electricos-electronicos-domesticos

Nastat. (2025). Estadística sobre recogida de residuos. Año 2023. https://nastat.navarra.es/es/operacion-estadistica/-/tag/residuos-urbanos

REAS Red de Redes. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria. https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/06/Carta_de_la_Econom%C3%ADa_Solidaria_2022_cast.pdf

REAS Red de Redes. (s. f.). Finanzas éticas. https://www.economiasolidaria.org/finanzas-eticas/

Tezanos Vázquez, S., & Ávila Sánchez, M. (2023). Monedas sociales y economía circular. Sinergias, retos y oportunidades para España. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 108, 257-285. https://ciriec-revistaeconomia.es/wp-content/uploads/CIRIEC_108_09_Tezanos_Avila.pdf

Uso de IA

He utilizado inteligencia artificial como herramienta de apoyo para revisar, estructurar y mejorar la redacción del análisis final. La IA se ha empleado a partir de mi aportación inicial, del comentario recibido por Karen Peña y de las fuentes bibliográficas consultadas. Su uso ha servido para organizar las ideas, mejorar la claridad del texto y formular una versión final más coherente, pero el contenido parte de mi reflexión personal y del debate realizado en el Ágora.

Debate1en Análisis DAFO definitivo sobre la posible implantación de una moneda social local en Emaús Fundación Social

  1. Paola Fernández García says:

    Buenas tardes, Ruben:

    Me parece que has realizado un análisis detallado y bien organizado, especialmente por la forma clara en que presentas la situación de Emaús y cómo combinas tanto la teoría como la práctica de la moneda social. Se aprecia que no te limitas a una perspectiva idealizada, sino que consideras la moneda como un recurso auxiliar, lo cual considero un punto muy positivo y en sintonía con lo que propone August Corrons.

    Destaco particularmente la sección sobre oportunidades, donde explicas de manera clara cómo se podría implementar la moneda social en actividades específicas como talleres, mercados o iniciativas comunitarias. Esto facilita entender su funcionamiento real y no solo en teoría. Además, me resulta muy interesante la idea de utilizarla como una herramienta de enseñanza para reflexionar sobre el valor y el consumo, ya que se relaciona directamente con los principios de la Economía Social y Solidaria.

    También considero acertado que indiques las limitaciones del sistema, sobre todo en lo que respecta a la imposibilidad de reemplazar sueldos o satisfacer necesidades básicas. Esto añade un tono realista al análisis y evita una visión demasiado optimista.

    Como sugerencia de mejora, pienso que podrías profundizar un poco más en las estrategias para asegurar la participación activa de los diferentes actores de la comunidad. Aunque mencionas la relevancia del ecosistema local, quizás podrías especificar más sobre cómo involucrar a las tiendas, gobiernos o ciudadanos en las etapas iniciales, ya que esto es esencial para evitar el problema de la falta de masa crítica que mencionas entre las amenazas.

    Por otro lado, respecto a la brecha digital, estoy de acuerdo contigo en que es un aspecto clave. Quizás podrías enriquecer tu propuesta sugiriendo un sistema híbrido (digital y físico), como cupones o fichas, que ayude a incluir apersonas con menos habilidades digitales y que haga el sistema más accesible.

    En general, opino que tu trabajo es muy sólido, bien fundamentado y ofrece una crítica completa sobre el rol de las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales. Proporciona una perspectiva muy coherente y aplicable al caso de Emaús.

    Bibliografía

    Corrons, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico. Universitat Jaume I – Universitat de València.

     

    Un saludo,

    Paola Fernández

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Análisis completo: digitalización y Economía Social y Solidaria en Emaús Fundación Social (Navarra)

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Análisis completo: digitalización y Economía Social y Solidaria en Emaús Fundación Social (Navarra)

Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra, constituye un caso especialmente pertinente para analizar el impacto de la digitalización en una entidad de Economía Social y Solidaria (ESS). Se trata de una organización sin ánimo de lucro que desarrolla su actividad en ámbitos como la inserción sociolaboral, la recogida de residuos, la preparación para la reutilización, el reciclaje y la venta de objetos de segunda mano. Su identidad está claramente vinculada a valores como la equidad, la inclusión, la sostenibilidad ambiental, la solidaridad y la centralidad de las personas, …
Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra, constituye un caso especialmente pertinente para analizar el impacto…

Emaús Fundación Social, conocida en Navarra como Traperos de Emaús Navarra, constituye un caso especialmente pertinente para analizar el impacto de la digitalización en una entidad de Economía Social y Solidaria (ESS). Se trata de una organización sin ánimo de lucro que desarrolla su actividad en ámbitos como la inserción sociolaboral, la recogida de residuos, la preparación para la reutilización, el reciclaje y la venta de objetos de segunda mano. Su identidad está claramente vinculada a valores como la equidad, la inclusión, la sostenibilidad ambiental, la solidaridad y la centralidad de las personas, por lo que cualquier reflexión sobre digitalización debe plantearse no solo desde la eficiencia, sino también desde la coherencia ética y social.

A partir del webinar sobre la digitalización de la economía social y solidaria, una idea clave es que la digitalización no es neutra. No toda plataforma digital responde a la misma lógica, ya que pueden distinguirse modelos próximos al procomún digital, al cooperativismo de plataforma o al capitalismo de plataforma. Mientras los dos primeros se relacionan con tecnología abiertadatos abiertosvalor socialmercado social y una mayor alineación con la ESS, el capitalismo de plataforma se asocia con multinacionalesdatos privados y dinámicas que pueden generar externalidades negativas. Por ello, al analizar a Emaús, la pregunta central no es solo si debe digitalizarse más, sino qué tipo de digitalización le conviene desarrollar y al servicio de qué objetivos.

En el caso de Emaús Fundación Social, las tecnologías digitales ya tienen, o podrían tener, un papel relevante en su funcionamiento cotidiano. Una entidad de estas características puede beneficiarse de herramientas digitales en la gestión logística de las recogidas, en la clasificación y trazabilidad de materiales, en la coordinación entre equipos, en la organización del trabajo interno, en la comunicación con la ciudadanía y en la comercialización de productos reutilizados. Además, la digitalización también puede ayudar en el seguimiento de los itinerarios de inserción sociolaboral, facilitando registros, coordinación de acompañamientos y evaluación de procesos. En otras palabras, la digitalización afecta a la vez a la dimensión productivasocial y comunitaria de la organización.

Desde una perspectiva positiva, una primera gran oportunidad es la mejora de la eficiencia organizativa. Emaús trabaja con flujos complejos de objetos, residuos y procesos de reutilización, de modo que herramientas digitales adecuadas podrían optimizar rutas, mejorar inventarios, reducir tiempos de gestión, ordenar mejor la información y facilitar una toma de decisiones más eficaz. Esta cuestión es importante, porque en una entidad con una misión social tan fuerte, ser más eficiente no tiene por qué significar mercantilizarse, sino también liberar recursos y tiempo para reforzar su impacto social.

Una segunda oportunidad es el refuerzo de la reutilización frente al simple reciclaje. El webinar destaca la importancia de incorporar en las plataformas de ESS criterios como la economía circular, la responsabilidad social y la visualización de la trazabilidad de los productos comercializados. Aplicado a Emaús, esto podría traducirse en sistemas que permitan catalogar mejor los objetos recuperados, mostrar de forma clara su origen, estado o recorrido y facilitar su venta o reserva. Esto sería especialmente útil en productos con alto potencial de segunda vida, como mueblestextil o aparatos eléctricos, donde la reutilización genera un valor social y ambiental superior al mero tratamiento final del residuo.

Una tercera oportunidad está relacionada con la visibilidad y la sensibilización social. La digitalización puede permitir que Emaús comunique mejor que su actividad no consiste solo en recoger residuos, sino también en generar empleo inclusivoacompañamiento social y consumo responsable. A través de la web, redes sociales, contenidos audiovisuales o campañas digitales, la entidad puede acercar su proyecto a más personas, ampliar su base social y reforzar su dimensión pedagógica. Además, una presencia digital bien pensada puede ayudar a construir una comunidad más estable y comprometida con la reutilización y con los valores de la entidad.

Otra oportunidad muy importante es la transparencia. El webinar propone analizar las plataformas digitales no solo por su rendimiento económico, sino también por criterios como la gobernanza democrática, la tecnología libre y abierta, los datos comunes o abiertos, la equidad e inclusión, la responsabilidad social y el impacto social positivo. Esto encaja muy bien con una posible línea de mejora para Emaús: publicar de manera más visible indicadores sobre inserción logradaestabilidad laboralmateriales reutilizados frente a materiales recicladosresiduos evitados o emisiones ahorradas. Una digitalización bien orientada puede ayudar a que la organización haga más comprensible y medible su contribución social y ambiental.

Sin embargo, una reflexión crítica también obliga a considerar los riesgos. Uno de los más evidentes es la dependencia tecnológica. Si una entidad de ESS basa procesos importantes en plataformas privadas externas, algoritmos o software cerrado, puede perder autonomía y acabar condicionada por lógicas ajenas a su misión. En el caso de Emaús, esta advertencia es especialmente relevante, porque su proyecto tiene una vocación transformadora que podría verse debilitada si la lógica digital dominante fuera puramente mercantil.

Otro riesgo importante es la brecha digital. Emaús trabaja con personas en situación de vulnerabilidad, por lo que no puede darse por hecho que todas dispongan de las mismas competencias tecnológicas, dispositivos o facilidad de acceso. Si la digitalización no va acompañada de formaciónapoyoaccesibilidad y una implementación progresiva, podría producir nuevas formas de exclusión. Precisamente por eso, el criterio de equidad e inclusión que aparece en el webinar resulta esencial para valorar si una transformación digital está realmente alineada con la ESS.

También hay una tensión clara entre eficiencia y acompañamiento humano. Las herramientas digitales pueden agilizar muchos procesos, pero Emaús no es solo una organización de gestión de residuos, sino también un espacio de acogidainserción y reconstrucción de trayectorias vitales. Si la digitalización se impusiera desde una lógica demasiado productivista, podría reducir tiempos de escucha, debilitar relaciones de proximidad y relegar la dimensión humana del trabajo. En una entidad como esta, la tecnología debe ser un medio para reforzar la misión social, no un fin en sí misma.

Además, la digitalización plantea retos relacionados con la gestión ética de los datos. La recogida y tratamiento de información sobre personas trabajadoras o participantes en itinerarios de inserción exige especial cuidado en términos de privacidadseguridadconsentimiento y uso responsable. En una organización social, este aspecto es aún más delicado, porque la confianza forma parte del propio proceso de intervención y acompañamiento.

A partir del webinar y de las ideas compartidas en el debate con compañeros y compañeras, considero que la clave está en que Emaús impulse una digitalización coherente con los principios de la ESS. Para ello, podría desarrollar varias líneas de actuación. En primer lugar, sería deseable apostar por soluciones que refuercen su autonomía tecnológica, por ejemplo mediante herramientas de software libre o infraestructuras menos dependientes de grandes plataformas. En segundo lugar, podría introducir mecanismos de gobernanza participativa para que las decisiones tecnológicas no sean verticales, sino construidas con la participación de trabajadores, equipos y personas vinculadas a los itinerarios de inserción. El webinar menciona expresamente plataformas como Decidim como ejemplo de herramienta útil para reforzar la participación democrática.

En tercer lugar, Emaús podría avanzar en la creación de un repositorio de datos abiertos o de materiales públicos accesibles, incluyendo memorias, indicadores e informes, y utilizar licencias Creative Commons cuando tenga sentido, de forma que el conocimiento generado también cumpla una función comunitaria. En cuarto lugar, podría reforzar la trazabilidad de los productos reutilizados, por ejemplo mediante sistemas de información accesibles que permitan conocer mejor la historia del objeto, su proceso de preparación para la reutilización o su impacto ambiental. El propio webinar plantea como mejora la visualización de la trazabilidad de los productos comercializados, lo cual encaja de manera muy clara con la actividad de Emaús. Además, también podría explorar fórmulas de financiación complementaria para proyectos digitales concretos, como el matchfunding o plataformas como Goteo, que se presentan como opciones compatibles con enfoques más sociales y colaborativos.

Además, una de las ideas surgidas en el debate con compañeros y compañeras me ha parecido especialmente útil: la necesidad de concretar la digitalización en herramientas y métricas visibles. En el caso de Emaús, esto podría traducirse en sistemas sencillos de trazabilidad y transparencia que permitan publicar de forma accesible indicadores como el porcentaje de materiales con trazabilidad, la proporción de productos preparados para la reutilización frente a los destinados al reciclaje o estimaciones del ahorro de materiales y emisiones. También podría aplicarse a la reparación y a la formación interna, mediante catálogos digitales de piezas, gestión de stock de componentes o recursos formativos para los itinerarios de inserción. Estas propuestas muestran que la digitalización puede reforzar el impacto social y ambiental de la entidad, siempre que no sustituya el acompañamiento humano ni genere una dependencia excesiva de proveedores tecnológicos externos.

En conjunto, mi valoración es que la digitalización puede ser una gran oportunidad para Emaús Fundación Social, pero solo si se diseña desde una lógica distinta a la del capitalismo de plataforma. Bien orientada, puede ayudar a mejorar la organización interna, ampliar la reutilización, reforzar la transparencia, construir comunidad y visibilizar mejor el impacto social y ambiental del proyecto. Mal orientada, en cambio, puede aumentar la dependencia tecnológica, excluir a personas vulnerables o introducir una lógica de eficiencia desligada del cuidado y de la participación.

En conclusión, Emaús Fundación Social representa un caso muy valioso para pensar la digitalización desde la Economía Social y Solidaria, porque muestra que la cuestión no es simplemente incorporar más tecnología, sino decidir qué valores guían esa incorporación. En una entidad como esta, la digitalización solo será verdaderamente transformadora si contribuye a fortalecer la justicia social, la sostenibilidad, la autonomía, la participación democrática y la dignidad de las personasPersonalmente, considero que el gran reto de Emaús no es digitalizarse más rápido, sino hacerlo mejor: de forma ética, inclusiva y coherente con su misión social. Precisamente ahí es donde la digitalización puede dejar de ser solo una herramienta de gestión para convertirse en una verdadera palanca de transformación social.

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