Si bien a simple vista parece que la digitalización en la fundación Esment Amadip cumple un papel secundario, realmente se observa justamente lo contrario: la tecnología está muy presente y forma parte activa de muchos de sus proyectos.
La fundación no solo utiliza las herramientas digitales para la gestión interna o la coordinación, sino que impulsa activamente proyectos tecnológicos orientados a mejorar la calidad de vida de las personas y a fomentar su autonomía. Para ello han desarrollado herramientas tecnológicas que ayudan en el día a día de las personas, como un temporizador para el lavado de manos (más abajo se adjunta un link al vídeo sobre el uso de este temporizador) o gestores de medicación inteligentes que avisan cuándo toca una dosis. Este tipo de herramientas, aunque pueden parecer simples, tienen un impacto positivo en la autonomía personal y en la seguridad de las personas con necesidades especiales.
Ejemplo de tecnología ideada por Esment à https://tecnologia.esment.org/productos-de-apoyo-lavado-de-manos/
Además, Esment también apuesta por la formación en competencias digitales como parte de la inclusión social y laboral, impulsando actividades relacionadas con la robótica, microinformática, impresión 3D, corte laser, gaming o audiovisuales, lo que permite mejorar las habilidades de los usuarios, así como sus oportunidades de acceso al mercado laboral. También imparten una serie de jornadas y formaciones telemáticas, para que los usuarios también puedan formarse de forma remota, lo que permite llegar a muchas más personas.
En este sentido, Esment aplica una digitalización que encaja directamente con los principios de la Economía Social y Solidaria, enfocada en utilizar la tecnología como herramienta para mejorar la vida de las personas.
Sin embargo, este potencial también viene acompañado de ciertos riegos. El más relevante en el caso de Esment es la brecha digital, ya que no todas las personas tienen las mismas capacidades para utilizar las tecnologías, por lo que hay que ser especialmente cuidados en este punto, ya que una digitalización mal planteada podría aumentar la exclusión en lugar de reducirla.
Otro aspecto importante es el exceso de dependencia tecnológica, ya que, si la fundación empieza a apoyarse excesivamente en herramientas digitales, puede acabar perdiendo su esencia: el acompañamiento cercano y el trato directo con las personas. Existe el riesgo de que en busca de la eficiencia se reduzca ese contacto humano que caracteriza a Esment
Por esto, el reto para Esment no está en digitalizar todos los procesos ni en llevar la tecnología al máximo nivel, sino en digitalizar de forma prudente, utilizando la tecnología como herramienta de apoyo coherente con los principios de la Economía Social y Sostenible, sin perder el componente humano que la define.
En definitiva, la fundación Esment demuestra un fuerte compromiso con la innovación y la inclusión a través del uso de las tecnologías para el desarrollo de sus proyectos, siempre enfocados en mejorar el día a día de las personas, así como sus oportunidades de futuro. Sin embargo, este avance debe ir siempre acompañado de una mirada crítica que garantice que la tecnología sigue siendo una herramienta de apoyo que en ningún caso debe de utilizarse como sustituto del acompañamiento personal.
Referencias:
Fundación Lealtad (2024) Informe de Transparencia y Buenas Prácticas https://fundacionlealtad.org/ong/amadip-esment-fundacio/
Esment web (2026) Tecnología https://tecnologia.esment.org/
Esment web (2026) Tecnología. Productos de apoyo – lavado de manos. https://tecnologia.esment.org/productos-de-apoyo-lavado-de-manos/
Debatecontributions 1en El papel de las tecnologías en la Fundación Amadip Esment
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Hola Lucila,
Muy interesante ver como en la Fundación Esment Amadip la tecnología ha dejado de ser un actor secundario y se ha convertido en el corazón de muchos de sus proyectos. A diferencia de muchas ostras organizaciones que solo hacen uso de lo digital para tareas de oficina básicas, en este caso vemos un impulso genuino por crear herramientas que tocan la realidad diaria de las personas. Me parece increíble ver como algo aparentemente sencillo como un temporizados para el lavado de manos puede marcar la diferencia entre la dependencia y la autonomía de algunas personas. En estos casos la tecnología es un puente hacia la seguridad personal y la dignidad muy necesario que encaja con la visión de ESS que estudiamos y que pone la vida en el centro.
Además es muy valioso que la organización enseñe a crear esta tecnología abriendo espacios para la robótica, por ejemplo, que ayudan a romper el estigma de que las competencias digitales no están al alcance de todas las personas.
Sin embargo, es verdad que este camino no es fácil y hay que mantenerse firmes frente a la brecha digital. Una digitalización impuesta o demasiado compleja puede crear barreras de exclusión en lugar de derribarlas. También esta el riesgo de la dependencia tecnológica, donde se acaba enfriando demasiado el trato humano, ya que en el sector social el acompañamiento cercano es la esencia, y permitir que la tecnología sustituya en exceso al contacto humano directo sería un error.
Por tanto, coincido contigo en que, en este caso, el desafío no es ser la más tecnológica sino la más sabia al elegir las herramientas que usa. El objetivo final debe ser una digitalización prudente y con alma, donde las innovaciones digitales nos den más tiempo que invertir en el cuidado humano. La tecnologías debe seguir siento una herramienta de apoyo bajo una mirada crítica que garantice que el componente humano sigue siendo el motor principal.
Un saludo,
Araceli.