Tecnología y digitalización en Fundació Deixalles

La Fundaciò Deixalles ya integra tecnologías digitales en sus proyectos. Estas tecnologías se focalizan en tres áreas: eficiencia operativa, formación y gestión interna.
La digitalización en tareas operativas la podemos observar en proyectos como “Tejiendo rutas digitales”, con la instalación de sensores volumétricos mediante laser en contenedores textiles, que permiten su control desde una plataforma digital cooperativa conjunta con otras entidades de ESS y optimizan las rutas de recogida, reduciendo emisiones e incidencias por vandalismo. Otro ejemplo es el proyecto “Un moble, moltes oportunitats”, por el que se puede hacer un seguimiento del proceso de restauración de sus muebles mediante un código QR.
Respecto a la formación, las competencias digitales es uno de los ejes dentro de sus programas, mejorando la inserción laboral y cerrando la brecha digital en colectivos vulnerables. En sus memorias podemos comprobar que en 2021 adquirieron ordenadores orientados a este fin.

En cuanto a gestión interna, implementaron el sistema integral Odoo para transformar su gestión administrativa, así como recientemente han lanzado una Calculadora Social, junto con otra entidad de ESS de Mallorca, para visibilizar el impacto social del reciclaje de envases.
Como con cualquier otra empresa o entidad en la que la digitalización se abre paso, deben asumir unos riesgos. La información que guardan en sus bases de datos es vulnerable a brechas de seguridad. También se puede dar que permitir que un algoritmo filtre decisiones sobre formación o inserción laboral termine afectando a grupos vulnerables.
Desde una perspectiva operativa y de gestión interna, una implantación intensa de sistemas digitales implica una dependencia tecnológica y, en casos de fallos técnicos, virus informáticos o incluso ciberataques, pueden paralizar su actividad e incluso implicar unos costes elevados por reparación equipos o contenedores.
Las estrategias que pueden adoptar para minimizar riesgos y que la digitalización esté alineada con los principios de la ESS pueden ser de diversa índole. A nivel de seguridad, pueden auditar regularmente la privacidad de los datos, utilizar y priorizar plataformas de cooperación en entidades de ESS para evitar la dependencia de corporaciones privadas y, finalmente, mantener un control o comprobación humano sobre las tareas automatizadas con sistemas digitales, puliendo errores que segmenten la vulnerabilidad de personas concretas de forma poco empática o errónea.
Por último, la alineación con los principios de la ESS de la digitalización se puede dar extendiendo su plataforma de sensores textiles a otras redes solidarias, involucrando a trabajadores y beneficiarios en las decisiones sobre digitalización para asegurar la soberanía sobre las decisiones, incrementar la formación en tecnología, incluyendo a personas de sus programas de inserción laboral en su plantilla dedicada e este fin y medir otros outputs de su actividad con sistemas similares a la Calculadora Social.
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Hola Dani!
Me ha gustado tu aportación porque se nota que no te quedas en una idea general de la digitalización, sino que bajas a ejemplos concretos de Fundació Deixalles, y eso ayuda mucho a entender el caso. Sobre todo me parece interesante cómo muestras que la tecnología aquí no solo sirve para “modernizar” la entidad, sino que tiene aplicaciones muy prácticas en lo ambiental, en la gestión y también en la inserción social. El ejemplo de los sensores en los contenedores textiles me parece especialmente potente, porque conecta digitalización con mejora operativa y también con reducción de emisiones, o sea, no es tecnología por la tecnología.
También estoy bastante de acuerdo contigo en que el tema de la formación digital es clave. De hecho, casi diría que en una entidad como Deixalles esta parte puede ser incluso más importante que la puramente técnica. Optimizar rutas o mejorar la gestión interna está muy bien, pero que la digitalización sirva también para reducir brecha digital en colectivos vulnerables me parece donde más claramente se ve su encaje con la ESS. Ahí la tecnología no solo mejora procesos, sino que puede tener un impacto directo en la inclusión social.
Lo que me parece más interesante para debatir es que en este caso hay una tensión bastante clara entre eficiencia y misión social. Muchas veces, cuando una entidad incorpora herramientas digitales, el discurso se centra mucho en hacer más con menos, optimizar, medir mejor, automatizar… pero en una organización como esta habría que vigilar que esa lógica no acabe desplazando la parte más humana del acompañamiento social. Tú lo comentas al hablar del riesgo de que algoritmos o sistemas automáticos influyan en decisiones sobre formación o inserción laboral, y creo que ahí hay un punto muy importante: en contextos de vulnerabilidad, una mala decisión automatizada no es solo un error técnico, puede tener consecuencias bastante serias para las personas.
También me parece muy acertado lo que dices sobre la dependencia tecnológica. A veces se habla de digitalización como si siempre fuera una mejora evidente, pero cuanto más depende una entidad de sistemas, plataformas o herramientas concretas, más expuesta está a fallos, costes de mantenimiento o incluso a perder autonomía. En una entidad de ESS eso es delicado, porque no se trata solo de que la tecnología funcione, sino de quién la controla, cuánto cuesta sostenerla y si realmente está al servicio del proyecto o acaba condicionándolo.
Quizá añadiría otra cuestión que me parece importante: cómo participan las propias personas trabajadoras y usuarias en esas decisiones de digitalización. Porque una cosa es usar herramientas digitales dentro de una entidad social, y otra que esa digitalización se decida realmente de forma participativa. Para mí, ahí está una de las claves para que esté de verdad alineada con la ESS: no solo en el objetivo final, sino también en la manera en la que se diseña e implementa.
En general, coincido bastante con tu análisis. Creo que el caso de Fundació Deixalles muestra muy bien que la digitalización puede reforzar el impacto social y ambiental de una entidad, pero también que necesita muchos cuidados para no caer en lógicas demasiado tecnocráticas o dependientes. Justamente por eso me parece un ejemplo muy interesante para debatir, porque no plantea un rechazo a la tecnología, sino la necesidad de pensar muy bien cómo usarla.
Es fascinante ver cómo herramientas tan concretas (como los sensores en contenedores textiles o el rastreo por QR en la restauración de muebles) no son solo ‘tecnología por tecnología’, sino que demuestran que la eficiencia puede ir de la mano con el propósito social sin desvirtuarlo. Pero, sobre todo, me parece brillante el enfoque que le das a la formación digital en los itinerarios de inserción. Ahí es donde la tecnología deja de ser un gasto de gestión para convertirse en un motor de justicia social: no solo digitalizáis la entidad, estáis empoderando a las personas para cerrar esa brecha que tanto excluye.
También te agradezco mucho que hayas puesto sobre la mesa la ‘cara B’: la soberanía y seguridad de los datos. A veces nos dejamos cegar por el brillo de la innovación y olvidamos que la dependencia tecnológica es un riesgo real. Es refrescante leer una propuesta que no es solo optimista, sino también estratégica y responsable.
Como reflexión final, me queda dando vueltas una idea: ¿te imaginas el impacto si estos aprendizajes de Deixalles se compartieran en código abierto o redes con otras entidades de la ESS? Si logramos que estas soluciones escalen y se democraticen en todo el ecosistema, estaríamos hablando de una verdadera revolución tecnológica con valores.
Un análisis impecable y totalmente alineado con lo que significa transformar la economía desde la base, me encantó.